Lotina lo señaló como aspirante a deportivista revelación de la temporada. Empezó a muy buen nivel. En la segunda jornada, reactivó al equipo contra el Getafe y se ganó la titularidad. El ex conductor de autobús levantó una ola de simpatía entre la afición, que veía en él al protagonista de una historia de superación. Pero fue perdiendo fuelle y desapareció hasta de las convocatorias. Desma dispuso de minutos en los dos últimos encuentros, pero ya no llegará a tiempo para renovar automáticamente.
En su presentación se explicó que Desmarets prolongaría de forma automática su contrato por una temporada si disputaba la mitad de los partidos oficiales (22). El jugador añade un matiz: «Pero tengo que jugar un mínimo de 45 minutos para que cuenten», apunta.
Entre Copa y Liga, el Dépor jugará esta temporada 44 encuentros. El francés ha participado en 16 (12 de Liga y 4 de Copa), pero solo en 11 jugó ese mínimo de 45 minutos. Quedan 10 encuentros de Liga, así que como mucho podría llegar a totalizar 21. Se quedaría a uno de la renovación automática.
Descartada esta vía para seguir en A Coruña, Desmarets abre otra, la de ganarse la continuidad en el campo, en los partidos que restan. «Ahora tendrá que ser el club el que tome una decisión. Yo si quieren que me quede en A Coruña, me quedo. Estoy muy contento aquí y quiero jugar mucho tiempo en el Deportivo. Ahora, si tengo que salir, me voy a otro lado. No hay problema», piensa en alto.
El jugador lamenta no haber tenido demasiada continuidad, pero en ningún momento eleva el tono. Se muestra comprensivo: «El míster hace su trabajo y toma decisiones».