Borja Oubiña podría ser la gran novedad en el once de mañana ante el Villarreal B. Paco Herrera trabajó con él en un trivote en donde parecen fijos Bustos y Michu. Tampoco hay más alternativas si el técnico extremeño decide mantener un centro del campo con tres unidades. La única opción sería pasar a jugar con un doble pivote formado por el alicantino y el ovetense.
Oubiña tiene el alta desde hace más de un mes y el domingo pasado por primera vez fue al banquillo en Alcorcón. Incluso llegó a calentar durante gran parte del segundo tiempo. En teoría está recuperado por completo y en condiciones de jugar, pero Paco Herrera ha repetido con insistencia que el día que vuelva a pisar un terreno de juego la afición podrá verlo a tope. La gran incógnita es saber cómo responderá después de dos años sin jugar un partido de fútbol. La última vez que pisó Balaídos para un partido oficial era marzo del 2009.
A favor del capitán y emblema céltico, juega la posición. López Garai actúa como escudero de Bustos y Oubiña está capacitado para hacer ese trabajo e incluso para mejorar la salida de balón. En contra, está la inactividad y la exigencia que puede tener un partido vital para los intereses célticos.
«Borja es un fenómeno, un jugador de mucha calidad que nos va a ayudar mucho», comentó Michu del vigués. El ovetense es un fijo en el once para esta semana ante la falta por lesión de Álex López, pero falta por concretar la ubicación. Hace tiempo que Herrera le utiliza en el vértice izquierdo del trivote, pero él estaría dispuesto a desenvolverse también en un doble pivote puro en donde tendría que recorrer más metros para llegar al área rival, una de sus principales virtudes: «Si hay que bajar un poco más, se baja, aquí lo importante es jugar y ayudar al equipo en un partido que necesitamos ganar».
Si al final Herrera se decanta por el trivote no tendría que modificar nada en ataque (recuperando para el once a Trashorras y De Lucas), pero de lo contrario habría una cuarta opción ofensiva que podría beneficiar a Dani Abalo o Iago Aspas.
La línea defensiva es la única que no ofrece dudas. Descartado el regreso al pasado de Vila, será el mismo cuarteto de Alcorcón con Murillo en la derecha.