La reaparición de Borja Oubiña, un paso más cerca

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

La hora de Borja Oubiña está próxima. Dos meses después de que recibiese el alta médica, el capitán celeste podría reaparecer en un partido oficial. El 28 de marzo del 2009 disputó su último partido oficial ante el Albacete, y casi dos años más tarde podría volver a jugar.

El pasado domingo en Alcorcón entró por primera vez en un banquillo, e incluso llegó a realizar ejercicios de calentamiento en la banda. Las bajas de su equipo en la medular para el choque ante el Villarreal B, le han aproximado ese ansiado retorno.

«En esta semana se junta todo en el medio. Es una pena porque es mejor tenerlos a todos. Supongo que el míster tendrá sus pensamientos. Estoy seguro de que el equipo que salga será competitivo. Debemos mantener la misma identidad y no pensar en los que falten», comenta el medio centro. Hace unos días, Paco Herrera apuntó que le faltaba una marcha más que a sus compañeros, pero que ya estaba para jugar quince minutos. Esto le otorga pocas posibilidades de ser titular, para lo que él no se descarta. «Desde que me dieron el alta estoy disponible para cualquier cosa y son los técnicos los que deben valorar si puedo jugar o no. Ellos tienen una perspectiva que no tengo yo, y sabrán si puedo ayudar o no».

Con las bajas que van a tener los celestes esta semana en el primer equipo, lo que ya tiene garantizado Oubiña es que el próximo sábado estará otra vez entre los elegidos. El de Alcorcón fue su primer desplazamiento en los últimos dos años. Su sola presencia en un viaje le sirvió para recordar sensaciones que tenía algo olvidadas. «No deja de ser fútbol porque al margen del partido hay otras cosas que rodean un encuentro y que también hay que recordarlas. Viene bien estar ahí metido con el grupo. al final no hubo suerte porque no puntuamos y a nivel personal pues tampoco me tocó jugar pero estoy contento de haber estado». Oubiña prosiguió explicando que le duele más la derrota, y que le resta importancia a que no llegase a reaparecer. «Siempre que te ves en el banquillo ya sientes que tienes alguna opción de jugar. Al final no fue pero me quedé fastidiado, sobre todo por el equipo, porque no sacamos ningún punto ni la victoria. Venirnos de vacío duele más al ver que fue tanta gente a Alcorcón».

En los minutos en los que calentó, con Bustos amonestado, pudo haber tenido la opción de entrar en un choque de extrema dificultad. Asegura que si llega a salir en Santo Domingo, «hubiese tratado de hacerlo lo mejor posible. No se dio y no pasa nada. Lo importante es que ganemos. Si me toca jugar o no es secundario».

Ahora contra el Villarreal B, un filial con un estilo menos trabado, la reaparición de Oubiña podría ser más sencilla pero el celeste matiza que «al equipo que más daño le hicimos en toda la temporada fue al Barcelona B, y con ellos solo sacamos un punto. Es probable que sea un equipo similar porque no tienen mucha presión. Son rivales que a final de temporada se vuelven más peligrosos».