06 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
A.D., administradora de una firma de Vigo, ganó un juicio en el 2010 para cancelar un producto financiero de alto riesgo que le dio pérdidas. «Necesitaba una póliza de crédito de 20.000 euros y el banco me colocó el otro producto como una Visa, como cuando te dicen que no te cobran comisión y al año la das de baja». Le aseguraron que era «muy bueno» para el nuevo inversor. Ganó unos meses, pero al caer el euríbor el banco le pasó cuotas. Se informó y se negó a pagar: «Nunca te imaginas que te sacarán el dinero».