08 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Nada puede explicar ya a las familias de As Neves y de Tomiño el porqué. Ningún argumento se les puede ofrecer a los allegados de los fallecidos en accidentes de tráfico. «Foi unha desgracia», repiten en ambos lugares. Y lo fue. Porque detrás de cada estadística, de cada dato, hay personas. Pero ya no se puede hacer nada. Así que, como sociedad, la pregunta que cabe hacerse es: ¿va a volver a serlo? Lamentablemente, todo parece indicarlo.