El Celta alcanza hoy la meta volante de mitad de trayecto, después de haber superado varios puertos de montaña en los que se ha hecho la primera selección de cara a la clasificación final, y lo hace colocado en el grupo de escapados. El objetivo del equipo de Paco Herrera en este último esprint de la primera vuelta es aumentar esa ventaja y poder afrontar los duros puertos que serán decisivos en una situación privilegiada.
El campeón de invierno ya es el Betis, da igual lo que ocurra este fin de semana, y para que el Celta acabe como subcampeón de invierno, o lo que es lo mismo en puestos de ascenso directo, necesita hacer en Cartagonova lo mismo que haga el Rayo Vallecano en su visita al Barcelona B. Como ambos partidos se disputan a la misma hora, los vigueses tendrán que salir con la idea de sumar los tres puntos en juego y de esa forma no dependen de nadie.
No deja de ser más que una cuestión psicológica, pues cuando verdaderamente se vende el pescado es en el mes de junio, pero en ese mano a mano que están llevando celestes y rayistas es importante mantenerse por delante para no minimizar el margen de error.
El Celta es el mejor equipo de Segunda a domicilio y ha empezado el 2011 con dos victorias lejos de Balaídos, mientras que en Vigo pinchó ante el Xerez. Los vigueses solo han sufrido una derrota fuera de casa, la de Valladolid, por lo que los celestes son fiables en sus desplazamientos. El Cartagena no ha perdido en sus últimos siete partido en casa, en los que solo ha cedido dos empates. Como dice Herrera, esta es una prueba de fuego más en las aspiraciones del Celta. En caso de superarla, la primera vuelta se habrá cerrado con un sobresaliente, muy por encima de lo que esperaba el más optimista antes de comenzar la liga.
El técnico tiene que hacer algunas variaciones. Regresa Michu al once inicial, como en Vallecas y Elche, por la baja de Álex López por sanción. El lateral izquierdo del filial Víctor Fernández ocupará el puesto de Roberto Lago. Regresan al equipo Mallo y Vila. Por diversas circunstancias Herrera no está pudiendo alinear a su once de gala al completo, pero en esos pequeños cambios no altera la filosofía no la identidad del equipo.