El representante de las salas de fiestas y discotecas, Samuel Pousada, augura pérdidas de más de 50 millones de euros para el sector del entorno de Vigo con motivo de la entrada en vigor de la ley antitabaco. Los números también son más que preocupantes si se trata de puestos de trabajo. En este caso habla de 200 o 300 empleos que se pueden perder en la zona. Eso, además de las protestas que se están detectando por ruido en aquellos casos que las salas se encuentran situadas en núcleos urbanos.
Otro sector, el de la hostelería, celebrará el próximo día 31 una reunión en la Confederación de Empresarios de Pontevedrra (CEP) para abordar los perjuicios ocasionados por la ley. En ella podrían decidir las medidas de protesta a adoptar. Entre ellas figura el cierre de todos los locales al mismo tiempo algún día a la semana o apagar las máquinas de tabaco en determinados momentos. Como los anteriores calculan pérdidas millonarias.