La mayor experiencia de los blanquiazules en el fútbol indoor decantó el derbi en apenas cinco minutos
15 ene 2011 . Actualizado a las 03:13 h.Los derbis de antaño se revivieron ayer en el pabellón de As Travesas con Celta y Deportivo plagados de ex jugadores profesionales que se enfrentaron en la primera jornada de la renovada Liga de Fútbol Indoor, en la que el Deportivo defiende su título.
No fue nada parecido a una pachanga, ya que hubo intensidad, faltas, piques y muchas ganas de conseguir la victoria por ambos bandos. No hubo concesiones.
La mayor experiencia de los blanquiazules en estas lides se dejó notar en el arranque del partido. Fran inauguró el marcador a los 46 segundos de juego al aprovecharse del rechace de una falta que él mismo había sacado.
Pero los celestes no tardaron en demostrar que no se han tomado en broma la preparación de esta campeonato en el que son noveles, pero no pecaron de novatos. Pronto demostraron que tienen bastante bien aprendida la dinámica del juego.
Elduayen tuvo que lanzarse a los pies de Ratkovic tras un robo de Otero para salvar el primer tanto vigués. La igualada la restableció Bajcetic con un derechazo tras pase de Caínzos.
La agresividad y la intensidad, además de la calidad técnica que han perdido, que le pusieron los jugadores fue sorprendente.
Más acierto blanquiazul
Manuel aprovechó otro rechace para volver a adelantar al Dépor, pero el apoyo de la afición le dio más empuje a los vigueses, que tuvieron más ocasiones que los coruñeses, pero estuvieron menos acertados de cara a puerta. Ese fue el factor que marcó las diferencias al final.
Las mayores ovaciones se las llevó Milorad Ratkovic, que realizó acciones de exquisitez técnica, además de marcar tres de los cinco goles celestes.
Pero fue Manel quien puso el 2-2 tras una triangulación con Caínzos y Mosquera. Fran respondió en menos de un minuto con un zambombazo.
Ya en la segunda mitad Ratkovic igualó de nuevo en un golpe franco directo que clavó por la escuadra.
Pero en cinco minutos nefastos de los locales se decidió el duelo. Repi, Fran, José Ramón y Manuel sentenciaron en cinco minutos con cuatro goles.
Al final, de nuevo Ratkovic con dos goles redujo distancias y Manjarín puso el tanto final con una celebración que no gustó a la grada.
Hubo piques, muchos, algo que no podía faltar en un derbi. García de Loza fue muy protestado por jugadores y afición.
El campeón se llevó el triunfo, pero el Celta demostró que no va a ser una comparsa en esta liga.
La lástima es que el Celta no tenga la oportunidad de tomarse la revancha, ya que el formato de la competición es a una vuelta y no habrá partido de vuelta en Riazor.