Es lo que tiene medir el tiempo por colecciones, que la vara medidora es diferente a la del común de los mortales. Así se entiende que los hermanos Soto, Fran y Patricia, se hayan lanzado como locos a celebrar la primera década de La Canalla, ese proyecto que tantas satisfacciones les está dando, cuando, en realidad, abrieron las puertas del negocio en el 2000, el día del cumpleaños de Patricia para más señas.
Aprovechando el aniversario han decidido meterse en faena y hacer cambios. De fondo y de forma. El más visible ha sido dar el cerrojazo a la tienda para reinventarse en el taller. Se han fijado como objetivo convertirse en una casa de costura con todo (o casi) lo que eso implica. Patricia prefiere no usar la frase alta costura, pero lo que cuenta suena exactamente a eso: diseños personalizados y exclusivos realizados por encargo.
Claro que eso no implica renunciar a los principios, así es que los clientes de siempre (y los nuevos también) pueden encargar cualquier modelo de las diferentes colecciones de esta canallesca década. «Mantenemos todo el muestrario», asegura Patricia. Y ya preparan la próxima, muy personal como todas, en la que brocados y paños en cuadros y rayas mezclados con organza serán las estrellas. Felicidades y a por los diez siguientes.
Baiona será escenario el próximo día 7 (hotel Bahía, 20 horas) de un acto cívico en el que se recordará la vida y la obra del intelectual, fallecido justo hoy hace un año en Inglaterra, donde residía desde mediados de los años 60.
De organizar el acto, al que ya han confirmado su presencia entre otros Méndez Ferrín y Ramón Villares, se ha encargado el Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, organismo del que Pérez-Barreiro Nolla era consejero. Los encargados de recordarle con palabras serán Xulio Ríos, Nicolás Vidal, Francisco Xosé Fernández, Francisco Silva y Xosé Luís Franco Grande. Del apartado musical se encargará Inma González.
Fernando Pérez-Barreiro destacó en el campo de la traducción. Fue el primero en traducir al gallego una obra de Shakespeare, Macbeth. Corría el año 1972. Sus conocimientos de chino le permitieron publicar diez años después Flores e leña, una antología de narrativa corta china moderna. En 2005 confeccionó un Breviario do pensamento clásico chinés con el que obtuvo el Premio Plácido Castro de traducción.
Desde que Gonzalo Naya Piña supo que era uno de los 75 chavales seleccionados por las fundaciones Barrié y Amancio Ortega para estudiar todo un curso en Estados Unidos, cuenta los días para hacer la maleta. Estudiante de último curso de la ESO en el Instituto de Ponteareas, sus buenas calificaciones y su alto nivel de inglés le han hecho acreedor de la beca. Se tiene por «chico responsable, buen trabajador y agradable en el trato y la convivencia», y no oculta su alegría porque, según cuenta, le encantan los Estados Unidos y todo lo que con ellos se relaciona. Cree Gonzalo que al otro lado del Atlántico no le van a faltar ocupaciones porque, además de estudiar, le gustan los deportes, sobre todo los acuáticos, las artes marciales y el ajedrez. Reunión de olímpicos. Se celebró hace unos días en el Real Club Náutico por iniciativa de Xavier Alonso. Fue en torno a una mesa bien surtida. Allí estuvieron José Luis Méndez, Emilio García Bengoechea, Franco Cobas y Armando González, que compitieron como selección española en Roma, y el atleta Carlos Pérez, que compitió en la final de los 10.000 metros.
Invitados igualmente por el concejal de Deportes, asistieron también varios remeros del vecino Sport Club Caminhense, entre ellos José Pinto, Jorge Gavinho y el timonel Rui Valença. ¡Ah, qué tiempos!
Bajo el título Silencio, baleiro, Lara Acevedo, María Blanco, Clara Baltasar y Sandra Agra son cuatro estudiantes de Bellas Artes que, a través de pinturas, dibujos y fotografías, presentan mundos interiores bien diferentes, cuatro miradas distintas que hablan sobre la postura del individuo en el vacío. La muestra, inaugurada ayer, podrá visitarse hasta el próximo 21 de enero en la Casa da Xuventude (López Mora, 31).