El Instituto de Estudios Vigueses desmiente a Font y dice que nunca se ha dirigido a la institución

La Voz VIGO/LA VOZ.

VIGO

29 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Instituto de Estudios Vigueses desmiente al portavoz del grupo municipal socialista y asegura que nunca se ha puesto en contacto con la institución para proponerle otras ubicaciones distintas a la actual.

El alcalde aseguró hace unos meses que el 31 de diciembre se desprendería de los locales alquilados en el edificio Asefal, de la calle Elduayen, por resultar excesivamente caros. Por este motivo advertía que entidades como la Fundación Provigo o el Instituto de Estudios Vigueses, integrado en la anterior, tendrían que abandonar las dependencias antes del 30 noviembre a otra nueva ubicación que el propio Concello propondría.

Sin embargo, llegada esa fecha, el Instituto no solo no recibió ninguna alternativa, sino que los responsables municipales no se pusieron en contacto con la institución para hacerle llegar sus propuestas.

El portavoz socialista López Font se limitó a hacer declaraciones en los medios de comunicación sobre supuestas alternativas y a asegurar que se las haría llegar de inmediato a los afectados. Tal extremo no se ha producido cuando ya venció la fecha fijada del 30 de noviembre y está a punto de caducar la del desahucio, fijada para el próximo día 31.

El presidente del Instituto de Estudios Vigueses, José Antonio Martín Curty, advierte que aunque se lo comunicaran a estas alturas no tendrían tiempo para hacer el traslado en solo un par de días.

Marcha atrás

Tal como están las cosas, todo hace pensar, que el Concello ha dado marcha atrás en su pretensión de abandonar el edificio Asefal y que piensa seguir pagando el alquiler por un tiempo, al menos hasta las elecciones municipales. El motivo no sería otro que la necesidad de evitar conflictos a las puertas de la campaña electoral. En el año del Bicentenario de la ciudad sería muy mal visto que el Instituto de Estudios Vigueses se quedase en la calle. Tal circunstancia podría provocar la reacción ciudadana, de ahí que se quieran evitar a toda costa este tipo de problemas.

Mientras, la institución viguesa aguarda al menos una explicación por parte del gobierno municipal para saber a qué atenerse.