En dirección a la Estrella

M.R. redac.vigo@lavoz.es

VIGO

24 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni GPS ni gaitas, no hay nada como seguir la tradición que impusieron los Reyes y seguir a la Estrella. Claro que en este caso va con mayúsculas porque se trata de la plaza viguesa, que este año hierve de actividades navideñas. Todos los que deseen asomar la patita por el centro podrán disfrutar de una carpa con actividades infantiles de lo más variadas. Dibujos y juegos para entretener a los pequeños, que se puedan tirar por el suelo al más puro estilo casero. Para que no olviden el verdadero espíritu de las fiestas, a escasos metros está la caseta de la Fundación Míchel Salgado Ningún niño sin juguetes. No hace falta mucha explicación, solo es cuestión de solidaridad y ganas. Así que hay que anotárselo como imprescindible estas fechas.

Además de ayudar a que todos los pequeños tengan motivos para celebrar la Navidad, también hay que apuntar en la agenda la exposición interactiva GaliciaDixital. Las primeras en comprobar las divertidas actividades fueron la responsable territorial de la Xunta, Lucía Molares , y la responsable de la Autoridad Portuaria, Corina Porro . Hay experiencias para todos los gustos, desde comprobar la sensación de hacer volar el botafumeiro hasta un momento para compartir cariños con un pequeño perro robot. Aprender a través de las tecnologías del siglo XXI es el objetivo de la muestra, que está abierta en la estación marítima. Los asistentes también deslizarse por el cielo de Santiago de Compostela o visualizar en 360 grados las ciudades del Camino.

Siguiendo con las celebraciones de estos días, ayer fue el turno de los funcionarios del Concello de Vigo. Si los restaurantes se han llenado estos días de cenas de empresas, en esta ocasión fue el momento para brindar en la lonja de la casa consistorial, que no todo va a ser trabajar.

Como no todo pueden ser fiestas, también hay un momento estos días para cuidar del medio ambiente. La asociación Amigos da terra acudió ayer hasta el monte de O Castro para plantar un acebo en su ladera. Su objetivo era reivindicar «o verdadeiro sentido do Nadal, que é o nacemento e a vida. Por iso, en vez de levarnos unha árbore a casa que morra, plántase un». Para el año que viene intentarán contagiar a más asociaciones por toda Galicia.