El Ayuntamiento de Gondomar quiere cobrar un aval de 7.200 euros a una empresa por una obra que no le contrató
21 dic 2010 . Actualizado a las 12:04 h.Las obras del Plan E pueden acabar saliendo caras. Un empresario de Gondomar está a punto de perder 7.200 euros por culpa de estos fondos gestionados por el Ayuntamiento. Las autoridades municipales quieren cobrarle un aval bancario por ese importe por una obra que no le llegó a contratar.
La rocambolesca historia de Francisco Grandal Viejo, de Excavaciones Gondomar, comenzó la pasada primavera, cuando el Concello le invitó junto a otras dos empresas a participar en el concurso para llevar a cabo las obras de saneamiento de Bouciñas-Terras do Rei, en la parroquia de Couso.
Hasta tres veces presentó la documentación para poder aspirar al contrato y al final el Concello acabó adjudicándole la obra. Llegó a depositar 7.200 euros de aval bancario para ejecutar esta obra que cuenta con un presupuesto de cerca de 200.000 euros. Pero el empresario al final acabó echándose atrás. Lo hizo porque el Ayuntamiento no le dio garantías de que finalmente pudiera cobrar la obra debido al retraso con el que estaba tramitando los fondos del Plan E.
El día que fue al despacho de la alcaldía, la tesorera le indicó que no había dinero para pagar la obra. Por eso decidió echarse atrás en el último momento, cuando ya había sacado del paro a cinco trabajadores, a los que tuvo que devolver a las listas del Inem. Los ayuntamientos son en general malos pagadores y no estaba dispuesto a comprometerse con sus empleados si finalmente no iba a poderles pagar con puntualidad. El Concello tampoco quiso firmar un compromiso de pago por escrito que le otorgara cierta tranquilidad. Por ese motivo presentó un escrito en el Ayuntamiento avisando que renunciaba a la obra por no tener garantías de poderla cobrar.
El gobierno municipal no tardó en encontrar otra empresa a la que convenció para que llevara a cabo las obras. Y ahora ha comunicado al primer adjudicatario que mañana miércoles le ejecutarán el aval bancario.
Para Francisco Grandal se trata de una situación injusta y se ha puesto en manos de un abogado. Por vía judicial, ya ha formulado una reclamación a la administración local para que le devuelvan su dinero. Ha tenido que asesorarse jurídicamente porque afirma que en el Ayuntamiento no le hacen caso. «Cuando llamo yo, no hay nadie, el Ayuntamiento está desierto», se queja. El gobierno responsabiliza de la situación a los servicios técnicos municipales. La edila Natalia Salgueiro afirmó ayer que están buscando una solución.