33 días de invisible descomposición

L.Míguez PONTEAREAS/LA VOZ.

VIGO

Ponteareas deberá recurrir a la Xunta para retirar un perro muerto desde noviembre al no hacerse cargo antes los servicios del Concello por supuesto desconocimiento

15 dic 2010 . Actualizado a las 11:47 h.

Sin nombre, sin pasado y sin una muerte digna. Su piel castaña se topó con algún coche de trayecto por la N-120 a la altura de Ponteareas y ahí terminó su viaje. Morir así no fue suficiente. Su cuerpo abandonado en la cuneta se volvió invisible para los servicios de Medio Ambiente del Concello y empezó a pudrirse hasta llegar al estado de descomposición actual en el que se encuentra el perro.

Mientras los gusanos hacen pasto de los restos, a escasos metros de una farmacia en la parroquia de Areas, el concejal responsable, Víctor Sebastián, asegura que no se intervino porque se desconocía esta situación. «Ningún vecino nos alertó de lo que pasaba, aunque en estos casos siempre son ellos los que nos avisan», alega el edil.

Una explicación difícil de entender puesto que dentro de su propio gobierno había responsables que conocían este problema y la situación había aparecido publicada el 23 de noviembre en La Voz tras las quejas recibidas por los conductores que pasan asiduamente por la transitada carretera, que une los concellos de O Porriño y Ponteareas.

Ahora que la situación de insalubridad ya roza los límites, ha llegado el momento de intervenir, lo que pasa es que a estas alturas tendrán que ser los servicios de la Xunta de Galicia los que se responsabilicen. «Tienen que echar un líquido y encargarse ellos del tema», recuerda el responsable de Medio Ambiente, departamento encargado de retirar los animales muertos. La situación no ha sido invisible para todos. Alguno de los usuarios del vial ha expresado su queja por esta situación e incluso han llegado a amenazar con formular una denuncia ante el Concello por este «caso de extrema dejadez».

«Es imposible creer que si el servicio de recogida de basura para por la zona cada semana no se haya percatado del animal, que está muy cerca de la carretera», recuerda una de las viandantes.