El colectivo El Imán se concentra en la plaza de la Constitución para reclamar un dispositivo contra el frío en el que se puedan resguardar las personas sin hogar
07 dic 2010 . Actualizado a las 11:29 h.El frío y la lluvia no esperan la entrada del invierno a las 0.38 horas del 22 de diciembre. Hay muestras suficientes de que la meteorología va por libre y así se lo recuerda a los políticos vigueses el grupo de autoapoyo El Imán. Urge a dejar de lado las disputas y a poner en marcha cuanto antes un dispositivo contra el frío sin esperar fechas oficiales, ni fiestas navideñas.
«Las marcas Alcaldía y Tenencia de Alcaldía son un problema para los sin techo», comenta Antón Bouzas, de El Imán, quien no duda en pasar la noche a la intemperie para solidarizarse con las personas sin hogar. Es lo que hicieron la pasada madrugada bajo los soportales de la plaza de la Constitución un grupo de ciudadanos sin techo que buscaba un rincón para dormir. La idea era refugiarse en la praza do Rei, donde tenían previsto dibujar un corazón para simbolizar el de los políticos y pedirles que zanjen de una vez las peleas y se pongan manos a la obra. Sin embargo, las inclemencias meteorológicas y la celebración del Día de la Constitución les llevaron a convertir la iniciativa en un acto testimonial en la plaza del mismo nombre. En total, permanecerán en este lugar 24 horas, hasta las once de la mañana de hoy. A esa misma hora miembros de El Imán acudirán a la ventanilla del registro municipal para entregar un escrito, como vienen haciendo desde hace un mes, en el que solicitan la apertura definitiva de un albergue público y, mientras, la puesta en marcha de un dispositivo digno contra el frío. Reclaman que los usuarios se puedan duchar y tengan un espacio entre catre y catre, no como sucedía el pasado año, que las colchonetas estaban unidas unas a otras y ni siquiera había espacio para pasar. A las 13.30 está previsto que el alcalde reciba a la comisión permanente de El Imán, quien había solicitado una entrevista para hacerle llegar una vez más la grave situación en la que viven instaladas casi trescientas personas sin techo.
Para refrescar la memoria el colectivo recordará a Caballero que hay un edificio vacío de La Cruz Roja para el que se podría establecer un convenio, al menos con carácter provisional, igual que cabría la posibilidad de hacerlo con el Padre Carlos, para utilizar la instalación que dirige.
También se referirán a la antigua escuela de hostelería de O Berbés, en la actualidad infrautilizada, y que ya acogió a los indigentes.