Hugo Mallo será baja hasta final de año y Murillo se postula para el lateral

J. V. VIGO/LA VOZ.

VIGO

Los únicos puestos sin recambios naturales son los que más problemas le están creando a Paco Herrera con las bajas

28 nov 2010 . Actualizado a las 03:23 h.

El Celta y Paco Herrera apostaron por conformarse con una plantilla en la que los únicos laterales eran Hugo Mallo, en la derecha, y Roberto Lago, en la izquierda. Ninguna de las dos posiciones tenía un recambio natural, aunque se fichó a Murillo a finales de agosto con la idea de que además de jugar de central, que es su posición habitual, pudiese hacerlo también en el lateral derecho en caso de necesidad, como ya había hecho en alguna ocasión en su anterior club, el Athletic de Bilbao. También confiaban en recurrir al filial en caso de necesidad y ya tuvo que jugar Víctor Vázquez hace una semana ante el Albacete.

Pero los problemas se le acumulan al entrenador céltico precisamente en esas posiciones. Roberto Lago sufrió el último mes dos expulsiones que obligaron a Herrera a improvisar un lateral izquierdo, para el que eligió a Murillo a pierna cambiada.

Hugo Mallo también tuvo un partido de sanción y ahora la cosa se hace más grave, porque el club confirmó ayer que, a la espera de una ecografía que lo confirme oficialmente, los médicos tienen claro que el de Marín sufre una rotura muscular en los isquiotibiales que le tendrán como mínimo tres semanas ausente. Eso significa que no volverá al equipo antes de enero.

Para estas tres últimas jornadas del año, el puesto parece destinado a Murillo, que fue el sustituto de Mallo en Ponferrada. El vasco se postula para el puesto. «Al lesionarse Hugo se crean más opciones. Yo solo pienso en entrenar y encontrarme bien. Si toca ayudar desde el césped, mejor que desde el banquillo».

No se considera comodín

Parece que Ander Murillo está para un roto y para un descosido. Rechaza que le consideren un comodín. «Es una palabra que no me gusta porque significa que no juegas. Te da una etiqueta y ya la traigo de Bilbao. Estoy un poco acostumbrado. Siempre me ha tocado jugar en varias posiciones. Para mí estar en el campo y ayudar a los compañeros ya es un privilegio».

El defensa vasco confía en aprovechar su oportunidad y ganarse el puesto para ya tratar de no soltarlo. «Todo jugador quiere participar y ganar. Es una oportunidad que se presenta. Intentaré hacerlo lo mejor posible, no solo por mi bien, sino por el del Celta», indicó Murillo consciente de que diciembre es un mes importante para él.