Las viguesas comenzaron bien, pero se desmoronaron
21 nov 2010 . Actualizado a las 18:12 h.El Extrugasa camina con paso firme hacia la permanencia. Y si es el Celta que ayer se vio en Fontecarmoa uno de sus rivales directos en la pelea por evitar el descenso, tranquilos pueden estar los seguidores vilagarcianos y algo más preocupados los olívicos. Probablemente, la calidad individual esté pareja, pero el espíritu no tiene color. El conjunto de Tito Díaz, que no es que lo bordara precisamente, ganó porque sabía que lo iba a hacer. Y las celestes, ayer naranjas, dieron una impresión bastante preocupante. Al primer revés que se encontraron, se desmoronaron. Se diluyeron como un azucarillo.
El partido se mantuvo igualado en la primera mitad. Méndez tenía claro que Cris Sousa era la amenaza y puso a Sara sobre ella. Pero apareció Begoña, la mejor del Extrugasa ayer, para mantener a las suyas al principio (ocho puntos marcó en el primer cuarto) y sentenciar el encuentro en la segunda mitad. El primer arreón de las locales llegó en el tramo final del segundo cuarto. Ahí fue cuando se estiró la diferencia (34-29 al descanso).
En la segunda mitad, el Extrugasa no dio opción. Marcó la primera canasta y fue subiendo como una ola mientras el Celta se sumergía en la depresión.