Mosquera, miembro del cuerpo técnico celeste, jugó dos años en el Valladolid en Primera a las órdenes de Benítez y Cantatore
14 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.José Luis Mosquera, actual miembro del cuerpo técnico del Celta, vistió en las temporadas 1995-96, y 1996-97 la camiseta del Real Valladolid. En aquella etapa vivió una permanencia, que se celebró como si fuese un ascenso, y una clasificación para disputar la ahora extinta Copa de la UEFA.
El ex delantero céltico tras salir de Vigo había recalado en el Mérida donde realizó grandes campañas. Desde el conjunto extremeño llega al Valladolid en 1995 bajo la dirección de Rafa Benítez. El actual técnico del Liverpool afrontaba con 35 años su primera experiencia en la élite, y fue un desastre. «En Navidades estábamos descendidos. Nos sacaba ocho puntos al comienzo de la segunda vuelta el Salamanca. Éramos últimos y con la llegada de Vicente Cantatore nos salvamos sin tener que disputar ni la promoción. Fue increíble hasta el punto de que fuimos al balcón del ayuntamiento a celebrarlo con la afición como si hubiésemos ascendido».
Recuerda especialmente la semana en la que aguaron la fiesta del título al Atlético de Radomir Antic ya que fueron capaces de ganar por 0-2 en el Calderón. «Esa semana Cantatore entró en el vestuario y nos dijo vamos a ganar. Algunos se rieron, y él con su flema chilena, les espetó de qué se ríen, les digo que vamos a ganar. Y pudimos con ellos».
En aquella etapa coincidió con el actual segundo entrenador del Valladolid, Torres Gómez con el que guarda aún una buena amistad porque además coinciden en las reuniones de la LFP sobre las nuevas tecnologías aplicadas al fútbol.
De sus ex compañeros algunos aún están jugando como César, guardameta del Valencia, o Víctor en el Cartagena. «A nivel personal no disputé muchos partidos pero tuve la suerte de poder conocer a un técnico como Cantatore que era espectacular. Es un club de Primera como el Celta en su estructura. Son equipos que circunstancialmente están en Segunda». En su segunda campaña en Valladolid por la falta de minutos que ya padeció en el primer año pretendía buscarse otro equipo pero Cantatore pidió que se quedase, y aunque siguió sin contar vio como el equipo entraba en Europa.
Al analizar los parecidos del Celta y Valladolid en cuanto a ciudades y clubes comenta que «la exigencia es la misma, la gente quiere ver al equipo arriba en Segunda, en los puestos de ascenso, y en Primera División sin sufrir por el descenso. Los dos han tocado la gloria en su momento, y tienen una historia similar».