El Celta de la primera parte ofreció una imagen que le convierte en serio aspirante al ascenso directo pero su problema fue que en la segunda mitad se desfondó
08 nov 2010 . Actualizado a las 02:34 h.El Celta necesitaba su mejor versión para vencer al Betis y la encontró pero solo le duró un tiempo. En la primera mitad demostró que con ese nivel no tiene rival. Sin embargo, no cerró el partido, y en la segunda pagó el cansancio, y las oportunidades falladas con anterioridad. Su racha sin perder ya se eleva a diez partidos, y si no cae en Valladolid puede igualar el registro que logró hace dos campañas con Pepe Murcia.
El regreso De Lucas
Quique De Lucas volvía tras tres jornadas ausente. No estuvo fino. Notó su inactividad, pero sin dar la mejor imagen que puede ofrecer, su presencia basta para cargar de garra a su equipo. Abusó de sus intentos de lograr faltas inexistentes en su mayoría, pero puso nerviosa a la zaga bética. En sus botas tuvo la primera gran oportunidad celeste, y de ellas salió también una asistencia magistral para David Rodríguez. Una hora había dicho Paco Herrera que podía estar en el campo, y eso fue lo que tuvo para vaciarse antes de ser sustituido. Su presencia sirvió para ver que este Celta no tiene nada que ver con el que empató en las tres jornadas precedentes.
Primer gol de Álex López
Después de hacer su peor partido de la temporada en Huelva, su entrenador volvió a confiar en él en detrimento de Michu que había marcado en el Nuevo Colombino. El ferrolano no decepcionó. Cuajó un gran encuentro en el que además superó una de sus asignaturas pendientes que era la de poder hacer un gol. Su empuje constante fue una baza para el centro del campo vigués que en la segunda mitad terminó por desfondarse. A falta de los goles de la parte de arriba, los centrocampistas están contribuyendo para que el Celta mantenga su buen registro de haber hecho gol en todos sus partidos oficiales de esta temporada.
El duelo lo ganó Rubén Castro
Rubén Castro se llevó el duelo de delanteros. El punta verdiblanco hizo su octavo tanto de esta temporada y prosigue en la carrera por el Pichichi tras Quini. Su única oportunidad del partido la metió mientras que David Rodríguez la falló. El toledano lleva cuatro partidos sin ver puerta, su último gol fue hace un mes en el partido de Liga ante el Alcorcón en Balaídos. Desde entonces, el Celta ha encadenado cuatro empates, con cinco goles en los que solo los dos golazos de Iago Aspas han llegado por medio de un jugador de ataque.
Los reajustes béticos
En la primera parte el Betis no encontró como esperaba un punto flaco en las bandas celestes. Momo no pudo nunca con Hugo Mallo, y Murillo mostró una asombrosa solidez como lateral zurdo. La presencia de Israel en la banda izquierda y de Jorge Molina en punta reactivó a los verdiblancos. El primero provocó un peligro constante, y el segundo tuvo la posibilidad de haberle dado a su equipo los tres puntos.
Los recambios de Pepe Mel sí funcionaron al contrario que los de Paco Herrera. Dani Abalo puso un par de centros peligrosos, uno de ellos el que Trashorras estrelló contra el poste con el 1-0 aún en el marcador. Pero Michu y Joan Tomás no dieron a su equipo, muy golpeado por el mazazo del empate, el frescor que necesitaba. El Celta perdió el medio campo y ahí se le fue la opción de ganar el partido.