La glorieta del Bicentenario fue paralizada por la Xunta para revisar el subsuelo, pero el alcalde no respetó la orden
06 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La cercanía del monte de O Castro, donde están datados algunos de los poblamientos más antiguos de la ciudad, complica la ejecución de obras públicas en esta zona. En septiembre el alcalde vigués lo comprobó al construir la rotonda del Bicentenario, un proyecto autorizado por la Xunta siempre que previamente se investigara la posible existencia de restos en el subsuelo.
A juicio de Patrimonio el Concello no cumplió sus compromisos. Por este motivo la Consellería de Cultura paralizó las obras cuando estaban ya en una fase avanzada. Durante unos días el alcalde vigués hizo caso omiso a la orden autonómica, hasta que impuso su política de hechos consumados.
Gracias a ello Caballero pudo inaugurar a finales de octubre la rotonda del Bicentenario, uno de los proyectos principales para celebrar los doscientos años de la concesión a Vigo del título de ciudad.
Sin embargo, en los últimos años se han producido problemas en otras obras municipales debido a la aparición de restos arqueológicos. Es el caso del aparcamiento subterráneo del Areal, actualmente en construcción. El párking debería estar ya terminado y en funcionamiento, pero las catas realizadas descubrieron restos romanos.
Por este motivo las obras sufrieron un importante retraso y para no dilatar más su construcción la empresa adjudicataria y el Concello modificaron el proyecto. De esta forma redujeron su tamaño y ahora se construye un aparcamiento más pequeño que no afecta a la zona rica en restos históricos.