Desde 1996 radica en Vigo la sede de la única agrupación de seguidores del Betis en Galicia, a pesar de la animadversión que el celtismo profesa hacia los verdiblancos
06 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Balaídos será este domingo un hervidero de célticos deseosos todos de ver ganar a su equipo. ¿Todos?. No. En medio estarán los miembros de la peña bética Fran de Vigo, la única de seguidores verdiblancos en Galicia. Este grupo de 41 aficionados se ha convertido en la aldea del beticismo vigués.
Su presidente Juan González lleva a sus 67 años más de cuatro décadas afincado en Vigo. No ha perdido ni su marcado acento andaluz, ni el ADN bético. Su hijo Fran fue el precursor de esta peña. Cuando ya tenía los estatutos creados no pudo asistir a la primera reunión porque acababa de ingresar en el hospital Meixoeiro por lo que parecía una anemia. Tres semanas después, con solo 25 años, falleció a causa de un cáncer. Su padre quiso cumplir la voluntad de su hijo, y la peña siguió adelante. «Se le puso el nombre de mi hijo a petición de los socios, pero mi hijo quería llamarla peña bética galaica».
La enemistad del celtismo con el Betis se fraguó en una semifinal de Copa en 1997. Una acción del jugador croata Bjeliça en el partido de ida de aquella eliminatoria, en la que no devolvió la pelota a los célticos después de que estos hubiesen echado el balón fuera para atender a un futbolista dañado, sembró la discordia que todavía dura a día de hoy después de diversos incidentes a lo largo de numerosos enfrentamientos entre ambos equipos. Aquella jugada de Bjeliça acabaría en el único gol del partido y sirvió para calentar el duelo de vuelta en Balaídos, con acusaciones cruzadas entre los dos entrenadores, Fernando Santos y Lorenzo Serra Ferrer. «Esta rivalidad no la entiendo. Hace muchos años el Betis quiso salvar al Celta de un descenso en un partido en el Villamarín incluso la gente gritaba tongo. Hidalgo, Jiménez, varios béticos han vestido de celeste y viceversa» , comenta el presidente de la peña bética viguesa. «Me da coraje porque no tienen razón. Entiendo que la gente se enfadase con lo de Bjeliça pero no que se mantenga el tema tantos años aguantando esta rencilla. Ahora todos los equipos no tiran el balón fuera y ya no está mal visto».
El trasvase de jugadores
El secretario de la peña, Ángel Garcés, apunta algunos datos como posible causa de esta extraña rivalidad. «Por algunos gestos de Lopera se fue enquistando la relación. El Betis fichó a jugadores importantes del Celta como Prats, Ito o Edu. Lo de Dani, que es un jugador especial y sigue siéndolo. La gente en Vigo tiene memoria porque han pasado muchos años y aún siguen recordándolo en cada partido».
La sede de la peña estuvo curiosamente durante mucho tiempo en la Gran Vía a unos metros del lugar de celebración de los éxitos celestes en la Praza de América. Ahora la han cerrado porque «con 40 socios es difícil mantener un local», dice su presidente que incide en que «mis tres hijos nacieron aquí. Los peñistas somos mitad béticos, mitad celtistas. Mañana desearé que gane el Betis con todo mi alma pero también quiero al Celta. Lo ideal, lo que firmaría, es un empate», dice Juan González que expresa su deseo personal para esta Liga. «Estoy convencido de que este año suben Celta y Betis. El Rayo se va a hundir como el año pasado».