El cuadro vigués sacó un punto sin crear apenas peligro en la portería onubense
30 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tercer empate consecutivo y novena jornada sin perder para el Celta. Conseguido además en el peor día de los celestes a domicilio en todo lo que va de curso. El Recreativo puso más para ganar, pero se fue del partido mediado el segundo tiempo y los vigueses tuvieron la fortuna de marcar en un córner cuando nada anunciaba peligro. Michu aprovechó su oportunidad y empató de cabeza.
Un mal arranque
Comienza a ser un clásico en los partidos de fuera de casa. El Celta no entra con buen pie a los primeros tiempos. En Huesca lo arregló en el segundo, en Villarreal salvó un punto y ayer se repitió la historia en el Colombino, aunque quizás sufriendo más de la cuenta. Ayer en el primer tiempo los vigueses no llegaron a disparar ni en una sola ocasión ante la portería de Fabricio. En la segunda mitad, aparte del gol, poco más hay que computar en su haber.
Caer en lo evidente
El Celta sabía que el Recreativo saldría a presionar y que le negaría los espacios, pero los vigueses no fueron capaces de inicio de superar la maraña del rival, que poco a poco se fue creciendo, se hizo con el balón y comenzó a disfrutar de oportunidades. Permitió también el arreón final de los blanquiazules, aunque en este caso la superioridad numérica juega como atenuante.
Las ocasiones del rival
Los onubenses avisaron primero. Dani, del jugador maldito del celtismo, fue el primero en intimidar a Yoel, que después de dos buenas paradas tuvo que claudicar al tercer intento. A Manolo Martínez le salió el zurdazo de su vida y la contienda se puso cuesta arriba. Era el cuarto gol del Decano en toda la temporada. En la recta final también disfrutaron de un par de oportunidades que a punto estuvieron de costarle el partido a los celestes.
Tímida reacción
Antes del descanso los vigueses se toparon por primera vez con el balón. Quizás porque con el 1-0 fue el Recreativo quien se lo cedió. Fue el único momento para la esperanza antes del descanso. Hasta ese instante el medio campo había sido terreno acotado para los jugadores del Celta, que apenas entraron en juego. Por contra, durante media hora del segundo tiempo si tuvieron el balón, aunque sin apenas pisar el área rival.
Dudas con Pino Zamorano
Un manotazo de Fabricio a David Rodríguez y un ajustado fuera de juego señalado a Iago Aspas alimentan la sospecha del trato arbitral al conjunto vigués. En el segundo tiempo, casi al final, expulsó a Roberto Lago por doble amarilla. La segunda de lo más riguroso, lo que deja huérfano el lateral izquierdo para el partido con el Betis. En teoría Hugo Mallo cambiará de banda si no hay recurso, y éste prospera.
El gol de Michu
La contienda parecía muerta. Con el Celta con el balón y sin ideas y con el Recreativo esperando su oportunidad para sentenciar a la contra. En medio de la nada llegó un saque de esquina que permitió a Michu anotar de cabeza y empatar el partido cuando menos se esperaba. En esta ocasión la estrategia resultó fundamental, no solo por el gol, sino porque pudo llegar el segundo en un remate de Catalá de cabeza a saque de falta.
Una vez más el revulsivo de los gallegos estaba en el banquillo, aunque en esta ocasión no fue Joan Tomás quien completase la faena. El catalán, igual que David y Iago, apenas crearon una sola oportunidad.