El alcalde de Oia, Alejandro Rodríguez, gestiona la creación de una traída de aguas municipal paralela a la de los vecinos en vista de que éstos se niegan a ceder al Concello su infraestructura.
El regidor del PP escribió el mes pasado una carta a los residentes en la que les daba de plazo hasta el viernes último para que meditaran la posibilidad de ceder su red al Concello. Quería así para poder reanudar la concesión de licencias porque se lo impide una sentencia judicial al carecer de este servicio. Está en juego el permiso para hacer el centro de salud, pero los residentes han decidido que no, que es el Concello el que debe prestar servicios a los ciudadanos y no a la inversa.
Por eso, el alcalde ha puesto en marcha su «plan B», que consiste en crear otra red de abastecimiento paralela. Para ello cuenta con dos pozos de agua que excavó dentro de los límites del barrio de A Riña el pasado verano Y tiene previsto cavar otros dos más, uno de ellos junto al campo de fútbol. El proyecto nace sin que las arcas municipales tengan asegurados los fondos para costear íntegramente el proyecto. Hay un plan de colaboración entre la Xunta y el Gobierno Central para financiar las obras con 99.000 euros, pero de esta cantidad sólo disponen los 33.000 euros de la administración autonómica. Este dinero permitirá la compra e instalación de tuberías, pero queda pendiente la construcción de un depósito para almacenar entre trescientos mil y quinientos mil litros de agua. El Concello se verá obligado a gestionar la consecución de estos fondos para que las obras puedan comenzar a comienzos del año que viene. Existe el compromiso con la Xunta de que el proyecto tiene que estar terminado de redactar antes del próximo 15 de noviembre.La futura traída municipal de A Riña dará servicio en principio a los equipamientos públicos.
Servicios
Así, se dotará del servicio de abastecimiento al colegio, al centro de salud, la guardería y el campo de fútbol, con el objetivo de que no vuelvan a tener los cortes de suministro que han sufrido durante este verano debido a la sequía.
El alcalde, afirmó que el objetivo a medio plazo será que los propios vecinos puedan engancharse también a esta red municipal, de acuerdo con la obligación del Ayuntamiento de prestar este servicio a los vecinos.
Sobre la traída vecinal dijo que «es una concesión de la Xunta, por unos determinados años y si cuando acabe el plazo les renueva el permiso o no, ahí no me meto, lo que a mí me toca es atender la concesión de licencias».