David Catalá se ha consolidado como uno de los referentes de la defensa céltica. El barcelonés está jugando a su mejor nivel desde que fichó por el Celta y, arropado por el buen trabajo de sus compañeros, es una pieza importante en la seguridad defensiva del equipo vigués.
El central tiene claro que encajar pocos goles es fundamental para conseguir buenos resultados. «Si logramos mantener solidez defensiva tenemos mucho hecho, porque hay gente de calidad arriba para hacer goles», indicó.
Cree que van a más en esta faceta, después de un comienzo muy dubitativa en que encajaban con facilidad. «Sabíamos que nos hacía falta coger un poco más de seguridad. A medida que han pasado los partidos hemos ido cogiendo más confianza y poco a poco vamos a más», señala.
Reconoce que la inclusión de Bustos en el doble pivote defensivo ha ayudado mucho a que los cuatro de atrás estén más seguros. «Tanto Bustos como Garai son jugadores que trabajan mucho en el medio. Son futbolistas que abarcan mucho campo y que leen bien el juego. Con su labor consiguen que los defensas estemos muchos más tranquilos», destaca Catalá. En la primera jornada contra el Barcelona Herrera le había dejado en el banquillo al elegir a Túñez. Tuvo su oportunidad en Copa y desde entonces no ha soltado el puesto. «El míster cambió de opinión y yo trabajo para que siga confiando en mí. Todos queremos ayudar al máximo», comenta el defensa céltico.
Pareja con Vila
Jonathan Vila y Catalá se han consolidado como la pareja de centrales. Este reconoció que costó un poco adaptarse al principio, porque nunca habían jugado juntos, pero asegura que «nos estamos adaptando bien. Al principio nos costó un poco, pero cada vez estamos mejor y somos una pareja sólida».
Opina que de momento es pronto para valorar si su temporada es buena. «He tenido buenos años en otros equipos. Ojalá más adelante pueda decir que es una de mis mejores temporadas, significará que las cosas nos van bien».
Sobre la situación que vive el equipo, cree que tienen que seguir con la misma humildad que hasta ahora. «No podemos pedir más, pero estamos con los pies en el suelo. Como bajemos los brazos pueden cambiar las cosas», advierte. Están mentalizados para que no ocurra.