La estampa que ofreció ayer el entrenamiento del Celta en las instalaciones de A Madroa hacía mucho tiempo que no se veía. Más de un centenar de aficionados se congregaron para seguir las evoluciones de los jugadores a las órdenes de Paco Herrera, y vitorearon muchas de las acciones que ofrecieron a lo largo de la sesión.
Además no había ningún partido en los campos de los alrededores, por lo que casi todos subieron a propósito, contagiados por las buenas sensaciones que está dando el equipo e ilusionados con animar al equipo para verlo de nuevo pronto en Primera.
Los propios futbolistas se vieron sorprendidos por la avalancha. Trashorras cree que es una respuesta al buen trabajo que están haciendo. «Sabíamos que el primer paso lo teníamos que dar nosotros ilusionando a la gente. Con buenos resultados el equipo ha demostrado que quiere que la gente esté con él. Lo que nos queda es seguir fortaleciendo esa ilusión».
Reconoce que nunca había visto un ambiente como el que se vivió ayer. «En estos dos últimos años solo venían tres y nos insultaban. Da gusto ver a la gente ahí ilusionada. Significa que el equipo ha enganchado a la afición», señaló el lucense.
Dani Abalo también manifestó que «es un orgullo para todos encontrarse a tanta gente. Nos da alas para seguir intentando ganar partido». Admite que no estaban acostumbrados y confía en que «podamos seguir teniendo este ambiente, sería buena señal. Ahora nos toca devolverle a la gente lo bien que se está portando».
En Balaídos se nota cada partido que el número de gente que se anima a acudir a los partidos es mayor. Ante el Alcorcón se superó por primera vez esta temporada la cifra de diez mil aficionados. Si sigue la buena marcha del equipo, el aspecto del estadio será mejor que los últimos años.