03 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Dice la fábula de la cigarra y la hormiga que en los tiempos de vacas gordas hay que guardar para cuando lleguen las vacas flacas. El cuento lo está aplicando el Celta de forma muy inteligente.
Cuando un equipo está enrachado, en un momento dulce de forma y le sale todo, incluso en las circunstancias adversas, tiene que aprovechar ese viento a favor para no dejar de sumar, y sumar y sumar, y así ir llenando de puntos su despensa para cuando lleguen los malos momentos inevitables, gracias a los cuales se podrá sobrevivir en el duro invierno y llegar a la primavera con opciones de conseguir el objetivo.