El abandono arruina El Castillo

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO/LA VOZ.

VIGO

El que fue un centro social de referencia para bodas, bautizos, comuniones y todo tipo de actos sociales, públicos y privados, se encuentra a un paso de la ruina definitiva. Dos años de abandono por parte del Concello han obrado el milagro de transformar un lugar de encuentro por su ubicación y vistas sobre la ría en el monte de O Castro en un auténtico estercolero.

Un recorrido por este recinto para alguien que lo haya conocido en su vida anterior es un verdadero shock. Las instalaciones están en completa ruina, con los falsos techos hundidos, los cristales de las ventanas en su mayoría rotos, mobiliario destrozado y quemado, pintadas y grafitis por las paredes, etcétera.

En la segunda planta el panorama es todavía más desolador. El incendio que se produjo meses atrás ha hundido una parte de la techumbre, lo que permite ver el cielo desde el interior. Por algunos lugares colchones estratégicamente colocados permiten imaginar que en algunos momentos ha tenido inquilinos que desde luego no han cuidado el recinto.

Tras conocerse los primeros destrozos y el incendio que asolo una parte de las instalaciones el Concello tomó medidas para evitar el acceso al interior. Sin embargo, lo cierto es que no cuesta demasiado trabajo entrar pese a la valla cerrada con cadenas y candados en la parte principal. Un mueble del restaurante bajo una ventana y algunas sillas dejan en evidencia el sistema utilizado.

A la espera de que el Concello tome una decisión sobre su futuro el deterioro del inmueble se acelera por momentos. Hace solo dos años que el edificio fue clausurado por el actual gobierno municipal al concluir la concesión a una empresa privada. En este tiempo lo que era un establecimiento de renombre se ha transformado en una ruina casi completa. Hasta el punto de que en la primera planta empiezan a crecer hierbas y arbustos sobre el suelo en medio de la basura y de muebles rotos.

Las opciones que baraja el gobierno vigués son esencialmente dos: derribar El Castillo a fin de recuperar la muralla de O Castro, que parece ser la opción con mayores probabilidades y la que defienden Bloque y PP. Por el contrario, el PSOE y Abel Caballero quieren recuperarlo y mantenerlo para su uso en recepciones municipales. Si se salieran con la suya tendrían que invertir dinero de todos, y en cantidad, para recuperarlo de los destrozos causados.