Cuatro triunfos consecutivos, y unos números espectaculares, han llevado al Celta a su lugar más alto en la era de Mouriño
27 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La cuarta victoria consecutiva del Celta ha vapuleado cualquier registro positivo del conjunto vigués en sus cuatro últimos años. Por primera vez se ha subido a la tercera posición desde que descendió. Presenta una tarjeta de arranque cuatro puntos por encima de la que marcó en su último ascenso en la temporada 2004-2005. Y con el triunfo de ayer, ya acumula la mitad de los puntos (12), que el Celta de Eusebio en toda la primera vuelta del pasado campeonato(24).
Trashorras vuelve a asistir
El líder de asistencias del Celta en la pasada temporada, Roberto Trashorras, no se había estrenado todavía en esta. Ayer dio su primer balón de gol en esta campaña, y fue justo para el jugador que lidera este apartado en el conjunto vigués, Quique De Lucas. Los servicios del de Rábade ya no son exclusivos y eso se traduce en más goles. Además de De Lucas, Álex López, David o Joan Tomás, han liberado al de Rábade de esa responsabilidad, y el poder ofensivo del Celta se ha cuadriplicado.
A pesar de este buen dato, Paco Herrera volvió ayer a sustituirlo. Por quinta vez, el entrenador céltico relevó al centrocampista antes de terminar el partido. En todos los encuentros en los que ha participado ha sido sustituido. Ayer, al menos, le tocó irse en el tercer cambio y no en el primero como era habitual.
Todos los partidos con gol
El equipo vigués lleva diez tantos en Liga, que más los dos que hizo en Copa suman doce. En sus seis encuentros oficiales ha marcado una media de dos goles por partido. En ningún encuentro dejó de ver la portería rival. La pasada campaña tras trece jornadas de Liga llevaba los mismos tantos que ahora. La ansiada compra del gol ha sido efectiva con la llegada de jugadores que están aportando puntos al equipo.
La solidez defensiva
Los celestes llevan dos partidos seguidos sin encajar. En casa sigue sufriendo más problemas que fuera. Al estirarse deja huecos que el contrario suele aprovechar, pero el aluvión de errores individuales de las primeras jornadas parece haberse frenado. Ayer el Nàstic no tuvo pegada y le fue imposible aprovechar las escasas concesiones que recibió. La presencia de Bustos ha dado un apoyo a López Garai en el barrido de pelotas que quedan muertas. El rechace ahora es celeste, y antes pertenecía casi siempre al contrario. Paco Herrera ha logrado con este once que su equipo mantenga el rigor defensivo, y eso sin dar una patada al contrario. Ahora corre, el año pasado también, pero ahora lo hace con mucho más sentido en sus movimientos del que tenía en la pasada campaña.
Un equipo más limpio
Este año el Celta solo ha visto ocho cartulinas amarillas en los cinco partidos que ha disputado de Liga, y pasa por ser uno de los equipos con mejor coeficiente en la clasificación de Juego Limpio. La pasada temporada, sin dar una patada, era el segundo equipo más tarjeteado del campeonato. El problema era su colocación en el campo, y que ahora ha sido totalmente corregida. Esto provoca que raras veces se vean obligados a realizar faltas merecedoras de amonestación. Herrera también ha limado el tema de las protestas, y solo De Lucas tiene alguna licencia más para dirigirse a los colegiados.
La aportación del banquillo
Cuando las cosas funcionan, los minutos están muy codiciados. Tanto Aspas como Abalo mostraron en su tiempo de partido que están enchufados. Michu no dio el nivel que había ofrecido en Tenerife. Joan Tomás y Papadopoulos se quedaron sin participar, esto indica que el nivel de los suplentes este año, habla de un candidato al ascenso.