Salceda da el callo en la fiesta

Luis Carlos Llera Llorente
Luis Carlos Llera SALCEDA/LA VOZ.

VIGO

Brigadas de limpieza tenían limpio el recinto ferial minutos después de que se acabasen los últimos platos de garbanzos

06 sep 2010 . Actualizado a las 12:33 h.

Con camisetas verdes bajaban de un salto en la esquina del Concello y recogían en un santiamén los contenedores llenos de desperdicios. Ciento cincuenta voluntarios y operarios municipales dieron ayer el callo en la fiesta de exaltación del popular plato, por obra y gracia de la empresa Frigolouro, que ya se relame pensando en la próxima edición de otra fiesta similar en O Porriño.

Teresa Pérez, concejala de Cultura, estaba satisfecha en la sobremesa. El Concello considera un éxito que se hayan consumido unas 15.000 raciones y que se sumasen 20.000 asistentes. La afluencia masiva de visitantes del área de Vigo y de Portugal hizo que se improvisasen aparcamientos en las cunetas de carreteras y caminos. En la carpa situada delante del Concello las colas estaban bien organizadas. Por seis euros entregaban una ración generosa de garbanzos con callos y chorizo, una buena cuenca de vino tinto Val Miñor y una bolsa con un bollo de pan y cubierto. Los callos take away, o sea en tartera, costaban sólo 4 euros. Así que poco a poco se iban vaciando las Juminox, unas grandes perolas donde se removían con palas los ingredientes del potaje. «Este año hay mucha gente, el día es apropiado porque a primera hora había algunas nubes», comentaba Roberto Maquieira, voluntario.

A las cuatro de la tarde una charangaba entonaba la tonada de «Vete a dormir», de El Hormiguero. El cuerpo pedía siesta. Pero los de la Concepción seguían con sus «callos non stop» y ya piensan en la fiesta del jabalí de marzo. Sabor salvaje.