El compositor vigués ha editado su primer disco en el sello EMI tras ser descubierto en Internet por el productor Paco Ortega
06 ago 2010 . Actualizado a las 11:32 h.Nieto del compositor José Oro Val y licenciado en guitarra clásica por el Conservatorio Superior de Música de Vigo, Oswaldo Oro ha logrado llamar la atención de Paco Ortega, productor, entre otros, de Niña Pastori y José Mercé. Fruto de este interés es El vals de los años , editado por EMI Music. Oswaldo ha contado con la colaboración de su hermana Raquel Costal Oro en la composición de las letras de las canciones.
-¿Cómo conoció a Ortega?
-Fue como una lotería. Él me encontró por Internet y se puso en contacto conmigo. Pensé que era una broma de un amigo.
-Usted tiene una formación clásica. ¿Por qué dio el salto a las canciones?
-El amor a la música acaba saliendo por cualquier poro. De pequeño decidí empezar por la guitarra eléctrica. Mi abuelo me dio las primeras clases. Después llegó el Conservatorio. Con intuición se pueden hacer bonitas canciones, pero nunca una sinfonía, y por eso estudié diferentes estilos, algo que se nota en mi trabajo.
-¿Cómo fue la grabación?
-Antes de ir a Madrid, yo ya había hecho todo el proyecto. Estoy mucho satisfecho de ello, y contento porque no nos han cambiado nada.
-¿Eligió a los músicos que le acompañan en la grabación?
-Creo que el papel del bajo y la batería son los pilares de cualquier grabación, por eso me llevé una gran sorpresa cuando Paco Ortega me dijo que iba a estar Manolo Nieto, uno de los grandes bajistas de estudio. También participaron Angie Bao (Estopa, Raimundo Amador), Toño de Miguel, John Ayuga y Diego Magallanes. Fue grabado en Musigrama.
-¿Ha tomado clases de canto?
-Sí, siempre estuve ligado al canto, incluso he hecho alguna zarzuela. La manera de tratar mi voz es instrumental. Si anuláramos mi voz y le diéramos cualquier otro instrumento, la música no caería. Con mi hermana hicimos una labor compleja porque yo ya tenía toda la idea melódica y ella ponía un texto con un sentido poético. En otras canciones, ella me proponía el texto, algo que me ataba más.
-¿Cómo se definiría?
-No me defino como cantautor porque la idea clásica es la de una persona que con una guitarra es capaz de mostrar sus canciones. Mis canciones no se pueden sintetizar a una guitarra. A veces me complico y estoy jugando rítmicamente. He intentado hacer una mezcla entre el clásico, el jazz y el flamenco.
-¿Qué ocurrirá ahora?
-La música es todo para mí, mi meta no es ser famoso aunque puede ser una consecuencia. El trabajo que hay detrás de este disco es de toda la vida y no descarto nada; yo soy muy exigente con el trabajo, algo que se puede ver en el disco. En septiembre grabaremos un videoclip y comenzará la promoción.