Una ampolla infectada le obliga a trabajar al margen del grupo

La Voz

VIGO

26 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El defensa barcelonés fue el gran ausente de la doble sesión de ayer en Melgaço. La culpa la tiene una ampolla infectada que necesitó de bisturí: «Han tenido que con el bisturí abrirla un poco para sacar toda la sangre que había, se ve que estaba infectada». Catalá, que precisa que la latosa lesión (un hematoma descomunal tras un golpe) del curso pasado está olvidada, espera que lo de ahora sea un ligero y pasajero percance: «La lesión del año pasado está olvidada y ahora solo queda este pequeño contratiempo pero esperemos que en dos o tres días ya se pase».