Beber

La Voz

VIGO

La crónica de una noche de botellón (página L4) deja muy claras dos cosas. Una, que los jóvenes tienen muy poca idea de dónde se puede beber -en la plaza de la Estrella no está prohibido, pero ellos creen que sí-. Dos, que van a seguir haciendo botellón «aunque las copas estén baratas», dicen. Las prohibiciones se antojan inútiles. Pero da igual, volveremos a perdernos en la batalla política.