La tranquilidad de cementerios y bosques solitarios inspira a esta viguesa que usa la fotografía como «vía de escape»
09 ago 2010 . Actualizado a las 14:13 h.Cementerios, bosques y espacios oscuros. A muchos al imaginarse solos en estos contextos ya les entra el miedo en el cuerpo. No es así en el caso de la fotógrafa viguesa Alicia Carrera. A ella incluso le gusta la sensación de paz y tranquilidad que le transmiten y quiere reproducirla con su cámara. Naturaleza y miedo son constantes en el estilo de esta joven que ha llegado a meter una cabeza de vaca en ácido para conseguir su esqueleto y poder fotografiarlo en medio del bosque.
Alicia estudió Imagen y Sonido en el Marcote y poco después de acabar consiguió trabajo en Madrid en moda y publicidad. No le iba nada mal pero no duró mucho. «Me aburría muchísimo y no me aportaba nada». Aprovechó la primera excusa para volverse a Vigo, donde se hizo con una cámara analógica y empezó a experimentar. Harta de estar atada a las imposiciones de clientes, empezó a usar su cámara para desarrollar sus propias ideas y plantear una propuesta más personal y creativa. «Hago estas fotos más que nada como vía de escape y nunca me imaginé que tendrían tan buena acogida».
Con el tiempo, Alicia se ha dado cuenta de que las imágenes que ella toma consiguen transmitir esas emociones que a ella la llevaron a coger la cámara. «Entiendo la fotografía como un arte conceptual en el que con la imagen transmito sentimientos», explica. En ocasiones, incluso pesa más el mensaje que la propia estética. Alicia pone como ejemplo la foto que hizo a una casa quemada. Sin ser especialmente estética, transmite un sinfín de emociones.
Primera exposición
Algunas de las fotografías de Alicia Carrera se pueden ver hasta final de mes en la exposición colectiva En ocasiones veo fotos del Centro de Gravedad Permanente de la Asociación Amalgama. Alicia juega con composiciones de dos imágenes para reflexionar sobre la relación entre seres humanos y naturaleza, otra de sus fuentes de inspiración. «Me encanta ir de excursión a los bosques de los alrededores de Vigo o por la costa para hacer fotos», confiesa.