08 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
No extraña que alguien se desmaye yendo en Vitrasa a Samil. Los vigueses pagan un peaje demasiado caro por ir a la playa: o se suben a una lata de sardinas o se montan en su coche y dan vueltas y vueltas hasta encontrar un aparcamiento. Sería bueno que el Concello cumpliera y que lo que ayer prometió alegremente Abel Caballero se tradujese en algo, porque el alcalde también aseguró que instalaría en Samil el párking provisional de Peinador y seguimos esperando.