Luita Verde recurrió al Valedor do Pobo tras comprobar que a pesar de sus quejas, el Concello de Cangas seguía vertiendo todo tipo de residuos en Montecarrasco. Solicitó su intervención el pasado mes de enero, al no recibir respuesta a las dos denuncias presentadas ante la alcaldesa en el 2008 y el 2009, en las que exigía la paralización inmediata de los vertidos, la restauración de las zonas afectadas y la apertura de un expediente sancionador a los causantes.
El Valedor requirió al Concello para que informase de la situación. Lo hizo sin éxito en dos ocasiones. En abril, le comunica al colectivo ecologistas que el Concello «persiste na súa actitude de non enviar a información solicitada», con lo que vuelve a reiterarle al gobierno cangués su obligación de responder a su petición.
Finalmente, a finales del citado mes, el Concello remite un informe al Valedor. Dice que los vertidos en cuestión «son múltiples e teñen diversa orixe», lo que «supuxo unha importante dificultade» para averiguar su procedencia.
También informa al Valedor que tras la apertura de un expediente por parte de la Consellería de Medio Ambiente, el Concello decidió contratar a una empresa gestora de residuos para darle solución al problema.
El Valedor interpreta que el Concello no respondió a las denuncias de los ecologistas al no tener identificados a los responsables de los vertidos. Sin embargo, en la denuncia, Luita Verde aportaba la matrícula del tractor municipal, al que había detectando vertiendo en la zona.
El Valedor decidió archivar el expediente. Luita Verde le pide que lo reabra y que ponga en conocimiento del fiscal la actuación del Concello como autor de los vertidos en Montecarrasco y como «encubridor» de un movimiento de tierras sin licencia municipal realizadas por la empresa Excongal en Aldán, sobre las que existe un expediente de la Xunta.