Las ramas no dejaban ver... ¡la señal!

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO/LA VOZ.

VIGO

Un vigués denuncia judicialmente al Concello por mala fe tras podar las ramas de un árbol que tapaba una señal de tráfico, origen de la multa que se resiste a pagar

04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Una multa de tráfico por aparcamiento indebido en la ciudad ha provocado una denuncia en el juzgado contra el departamento municipal de Jardines y extensible a la empresa Cespa, concesionaria del servicio. Santiago Rodríguez Boullón considera que el Concello vigués ha actuado de mala fe al podar las ramas de un árbol que tapaban la señal de tráfico reservando el espacio para carga y descarga.

Este conductor asegura que aparcó en dicho lugar sin percatarse de la prohibición. «Era imposible verlo ya que la señal de reserva del espacio para carga y descarga estaba totalmente tapada». Rodríguez Boullón sufrió este incidente delante del número 154 de la Travesía de Vigo.

Está convencido de que la decisión del departamento de Jardines de podar estos árboles de Travesía de Vigo tras su recurso contra las multas, «evidencia una mala fe por parte de la Administración, que oculta unas pruebas claras» que el afectado quería hacer valer ante la jurisdicción administrativa.

En cualquier caso, Rodríguez Boullón había tomado fotos de los árboles que tapaban la señal de Travesía de Vigo y su estado posterior tras la poda reducidos a poco más que su fino tronco y que se publican en esta misma página. Incluso había realizado vídeos, por lo que da por supuesto que la poda no afectará a sus recursos.

La denuncia en cuestión fue presentada ante el Juzgado de Instrucción número 4, que se encontraba de guardia el pasado día 1, por lo que de momento no ha dado lugar a actuación alguna.

Ratificación

La notificación de las denuncias provocó el inmediato recurso del afectado, alegando que no podía ver una señal que estaba tapada por ramas de árboles. El agente que las impuso, sin embargo, se ratificó en la procedencia de las multas insistiendo en que existían dos señales verticales y otras horizontales de color amarillo, sin aludir al hecho de que cuando se impusieron estaban tapadas. El funcionario afirma por escrito que no le convence el argumento del conductor sancionado.

La sanción asciende a 91 euros que el afectado no ha pagado. Además, ha decidido acudir al juzgado «por los perjuicios que me ocasiona estar demostrando una y otra vez que soy inocente y que las señales no estaban visibles», afirma.