Vigo se suma al «take away»

E.V.Pita VIGO/LA VOZ.

VIGO

Varias pastelerías situadas en la zona de oficinas y negocios de la Milla de Oro de Vigo ofrecen café para llevar a 1,30 euros o comida para degustar por la calle

28 jun 2010 . Actualizado a las 15:10 h.

¿Pagaría usted 1,30 euros por un café que no quiere degustar sentado sino bebérselo a sorbos mientras camina por la calle? En Vigo, hay gente que sí está dispuesta. Varias pastelerías situadas en el entorno de las calles de bancos, oficinas y negocios de Vigo, la llamada Milla de Oro, han descubierto un filón con el café take way, listo para tomar y llevar. Lo sirven caliente y en una taza de plástico protegido con una tapa.

Los clientes son de lo más variopinto. Entre ellos, figuran numerosos estudiantes que se llevan su taza a su pupitre de las bibliotecas públicas cercanas para hacer más llevaderas las largas horas de repaso en periodo de exámenes. Otros son ejecutivos que corren a toda prisa hacia una cita a primera hora de la mañana y solo tienen tiempo para dar un par de sorbos.

El fenómeno del take away es muy popular en las ajetreadas urbes como Nueva York, donde está más asentada la cultura del sándwich o el donuts camino a la oficina. No hay tiempo para sentarse a desayunar en una terraza ni leer tranquilamente el periódico como en los países del sur de Europa. Son dos tipos distintos de cultura urbana.

Este modelo de negocio aparece en los últimos meses, en plena crisis económica. No es casualidad que las tiendas que ofrecen este servicio se concentren en las bulliciosas calles traseras de la sede de Caixanova y otros grandes bancos. Miles de personas apresuradas transitan estas aceras a diario para hacer gestiones mientras tienen el coche aparcado en el párking o en la zona azul. Un café en la barra de un bar cuesta entre uno y 1,10 euros pero muchos madrugadores carecen de tiempo para buscar una cafetería barata con miedo a que la grúa le lleva el coche. Para ellos, merece la pena pagar 1,30 euros y beber algo caliente en un minuto.

Tres locales

La pastelería Sémola, en Marqués de Valladares, ofrece una taza de café mediana por 1,30 euros y una grande por 20 céntimos más. La encargaba da a elegir entre diversos tipos de café: solo, con leche o capuccino, entre otros. Hay ofertas si también pide la bollería del desayuno (1,80 euros). El local es muy estrecho y cuenta con una máquina de café y bollería. Otro bar contiguo presenta mesas altas desde las que los clientes miran a la calle a través de una gran cristalera, que recuerda al bullicioso Nueva York. A dos manzanas, en Rosalía de Castro, la pastelería Artesana anuncia café para llevar. Y cerca, en República Argentina, Dolce & Salato ofrece comida para llevar.

El hecho de que en poco tiempo tres locales hayan apostado por el take away podría explicarse porque, en la Milla de Oro, donde el metro cuadrado se cotiza a 6.000 euros, las pastelerías son capaces de obtener una gran rentabilidad de su producto. A sus apresurados clientes no les importa pagar medio euro más por una taza de café.