Siete campanadas y el ritmo es frenético. Aún quedan horas para la noche pero el trabajo pendiente se acumula en forma de flor. Calles cerradas al tráfico pero llenas de vida. Indicaciones y preguntas en todos los idiomas del globo. Arranca el Corpus de Ponteareas. Su edición más internacional trae tapices florales de rincones del planeta tan alejados como Japón, China, México, Perú y otros países europeos como Alemania, Italia o Portugal. Un amplio abanico de colores con un elemento común: convertir asfalto en obra de arte que tiene fecha de caducidad.
En total, treinta alfombras vestirán el municipio en el día grande de la celebración, nombrada Fiesta de Interés Turístico Internacional el pasado año. El título viene que ni pintado, pues la celebración del tercer Congreso de Arte Efímero ha convertido a la villa en la capital del mundo de los alfombristas. La sesión, que recaló ya en México y Canarias, permite que entre los tapices locales se pueda disfrutar de otros catorce trabajos que demuestran que la costumbre de convertir pétalos en cuadros no entiende de religiones ni coordenadas.
Por fe, diversión o historia, los cientos de vecino congregados siguen regalando sus horas al Corpus en una noche de vigilia y nerviosismo. Algunos apuran los últimos materiales cuando se cierran al tráfico las calles del casco urbano. Así ocurre con las delegaciones extranjeras. «El Concello les facilita el material así que se basan mucho en las flores que se les suministra, como claveles.
En el caso de los compañeros italianos, han pedido por ejemplo seis mil claveles para su tapiz, que ocupa unos 12 metros cuadrados», recuerda un veterano de las fiestas, Manuel Lage, que trabaja en la calle Reveriano Soutullo. Los números varían mucho cuando se trata de casos como el suyo, puesto que la recolección de plantas y flores naturales por la comarca los hace depender menos del material comprado. «Nosotros usamos la misma cantidad de clavel pero para un área de 70 metros cuadrados», recuerda este ponteareano desde uno de los treinta puntos donde se trabaja a destajo. Quedan doce horas por delante para que nada falle mañana.
A buen ritmo
Los más avanzados de la tarde son los pequeños que participan en la Escola de alfombristas. Sustituyendo experiencia por ganas e ilusión, cerca de 50 chavales dan muestra de lo que han aprendido a lo largo de todos los sábados del año. Conocer el esfuerzo que supone garantizar relevo generacional para una cita así y el orgullo de contemplarlo se convierte en un reto para la atenta mirada de Ángeles Rodríguez, la responsable del curso organizado por el Concello.
Los horarios de su aportación al Corpus son más tempranos para que luego pueden colaborar con los vecinos de sus calles. Pero los alfombristas no se quedan solos en su sonambulismo vegetal. Visitas de la corporación municipal a primera hora, actuaciones de la murga Clave de Fol y animación de charangas, magos, mimos y el grupo Chajoigo de Candelaria, Tenerife, fueron algunos de los entretenimientos con los que pudieron luchar contra el sueño. A esta programación se unió ayer el concierto de Los Limones, en el parque Feira Vella, dedicado a los jóvenes del concello.
Aunque pasar la noche acompañando a los vecinos es una experiencia altamente recomendable, los que no estén dispuestos a salir de casa tienen la opción de abrir una ventana a Reveriano Soutullo o la calle Oriente a través de la web del concello de Ponteareas. También es posible seguir el desarrollo de las alfombras en la del Patronato de Turismo Rías Baixas.