Nystrom tenía raz´´on

Fernando Rey Tapias

VIGO

Cuando le preguntaron ayer a Joakin Nystron, top-ten en su época, y actual entrenador de Melzer, por el pronóstico frente a Nadal, respondió: creo que de 14 partidos que jueguen entre sí, Nadal debe ganar los 14. Tenía razón. Entre ambos media una gran diferencia de ránking y de títulos, y esa diferencia se plasmó plenamente. Rafa jugó su mejor partido del torneo hasta el 5-3 del tercer set, en el que tuvo un bajón, más bien una pájara , sin trascendencia para solventarla, pero que le resta confianza de cara a la final. Del partido, resaltar la diferencia entre la disciplina táctica del español frente a los impulsos del austríaco; la regularidad en los peloteos de Nadal, con un plan de juego definido, frente a golpes muy diferentes -voleas, dejadas?- pero aislados, del vienés, faltos de una continuidad que pudiera resquebrajar la consistencia del rival.

Analizando a los protagonistas, destacaría la enorme importancia de un entorno adecuado en el desarrollo de un talento. Melzer ganó la prueba júnior de Wimbledon con un potencial extraordinario: saque, golpes de fondo, toque para las dejadas y juego de red. Un arsenal que necesitaba orden para ser utilizado correctamente. No encontró ese entorno que disciplinase y optimizase sus recursos hasta que halló a Nystrom. A los 27 años no es tarde para mejorar, pero sí para cambiar hábitos viciados. El resultado: a pesar de su potencial, a los 29 no entró en el top 20 . En el otro lado Nadal, otro talento, con un entorno que le educó en los valores para sacar el máximo provecho de sus condiciones. Humildad, respeto, esfuerzo, disciplina, son cualidades inherentes a una educación desde muy pequeño, pero que continúa con los años, con la misma filosofía, y lo que es más raro en el tenis, con los mismos protagonistas (entrenador, preparador físico...). La consecuencia, el equilibrio, la consistencia mental y la disciplina táctica de uno, frente a la irregularidad y los impulsos de otro. Si comparamos los golpes, no habría una gran diferencia. Pero el tenis es mucho más, y en los demás aspectos, la diferencia es abismal a favor de Rafa.