Basta echar un vistazo a la fotografía de la derecha para comprobar que no pudieron tener mejor estreno las cenas-espectáculo de Embassi. Detrás de la iniciativa está el tándem formado por Lolo Picallo y Nicolás Duarte, responsable de la discoteca el primero y de Como en Casa , el cátering que sirve los menús. Dos por noche para elegir. La idea era organizar dichas cenas los viernes pero, visto lo visto, no descartan ampliar la oferta a los sábados. Porque haberla, hayla (crisis, digo), pero está claro que hay más ganas de fiesta.
Mientras los comensales fueron dando buena cuenta de las tablas de embutidos, de la merluza en salsa y demás viandas del menú, sobre el escenario se iban sucediendo las actuaciones. En este arranque de la iniciativa los encargados de amenizar la velada fueron los grupo Kuban House y Spirit, los cantantes Alberto Cunha y Violeta Blue y el monologuista Miguel Miguel.
Al margen de otras cuestiones, esta iniciativa lúdico-culinaria podría ser el principio de la vuelta a los orígenes horarios. Y es que eso de que los locales abran a deshora ya no es tan cool. A ver.
Nadie como el propietario de ese emblemático bar porriñés que es el Liceum sabe lo que gustan los espectáculos en directo. Por su local pasan cada fin de semana (o casi) artistas de las más variadas disciplinas.
Puede decirse que Paco nació en el Liceum, así es que es normal que defienda las actuaciones en vivo frente a las enlatadas. Ya en los 50 sus padres organizaban bailes con orquesta hasta altas horas de la madrugada. En realidad hasta el amanecer porque, según me cuenta, la sesión de baile acababa a las seis de la mañana, que era cuando salía el primer tranvía para Vigo. «Como ves no es tan moderno eso de cerrar a las tantas», me dice.
Pocos como Paco Quintas conocen de primera mano la creatividad que desparraman por toda la geografía española artistas de todas las disciplinas, muchos desconocidos para el gran público. Y es que además de ser vicepresidente de la Asociación de Locales de Música en Directo, forma parte del jurado de selección del Circuito Artistas en Ruta. Concebido para crear un circuito estable en salas de pequeño y mediano tamaño, otro objetivo no menos importante es difundir las propuestas de tantos y tan buenos creadores como hay.
En lo que va de mes, por el Liceum han pasado Estado de sitio, Ophiusa y Araceli Saavedra. El próximo fin de semana descansa. Es un decir, ya que coincide con el Festival de Cans, y no hay que olvidar que es uno de los locales que viven más de cerca el certamen. De hecho el día 26 se proyectarán los cortos premiados. Será la forma de que puedan contemplarlos los que ya se han quedado sin entrada. Que son muchos.
Los fieles de la casa (que también son muchos) ya saben por el programa lo que les espera antes de que el 25 y el 26 de junio Carlos Blanco cierre la temporada: Verbena Kings, Jotamayúsucla & Supernafamacho, Stereotipos, Víctor Coyote, Donicelas, Carlos Santiago, Aló Django y Mariel Martínez. Todos tienen ya su día reservado. Si Carlos Blanco tiene dos es porque de otra forma, se quedarían sin verlo las tres cuartas partes de los fans. «Así solo se quedarán la mitad», ironiza Paco que, bien a su pesar, no puede atender toda la demanda. Y no solo porque el aforo es el que es, sino porque Carlos está muy solicitado y no tiene más huecos en su agenda. Eso sí, a su cita anual con O Porriño no falta nunca. Por algo será. Cena con fados. Ya he hablado alguna vez de ese club gastronómico baionés que cuenta con más de 60 miembros y que tiene como punto de referencia el Pazo Mendoza. Suelen reunirse una vez al mes, siempre con sabroso pretexto. El último fue la cocina (y la bodega) portuguesa adobada con fados.
En el menú no faltó ni el caldo verde, ni el bacalao (en este caso con batata al horno, pan de broa y arroz), ni el frango de corral con molho y hortelana fresca. Del maridaje se encargó Mina Anjos, alma máter de la firma Lady's Wines de Oporto. No era la primera vez que Mina se encargaba de maridar una de estas cenas. De hecho, fue ella la que instauró una de sus liturgias ya obligadas: el sorteo entre los asistentes de algunas de las botellas catadas durante la velada. Esta vez, entre otros, se trajo en la maleta el Vintage 2007 de Morgadía da Calzada, del que apenas se elaboran 1.800 botellas y que está considerada la mejor añada de Oporto de este siglo.
De los fados se encargó el grupo Torre D'Anto, de Coímbra. Los asistentes sumaron sus voces cuando interpretaron Balada da despedida, de Manchado. Ya esperan la próxima.