Un redondelano controla las pulsaciones del Cádiz

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Juan José Solla (Redondela, 1975) regresa a Vigo con el Cádiz. Llegó al equipo amarillo de la mano de Xabi Gracia como preparador físico y ahora acabará la campaña al lado de Víctor Espárrago ante de volver a coincidir en un futuro con el ex del Pontevedra, el equipo en donde se conocieron después de que Solla hiciera sus primeros pinitos en las categorías base del Celta. Tres años antes de comenzar a volar en equipos con etiqueta de profesionales.

El regreso a casa, y en un partido de tanta trascendencia, es todo un acontecimiento. «Lo que se comenta aquí es que es un buen momento para ir y para jugar ese partido, porque el ambiente está un tanto enrarecido en Vigo y el Cádiz lo que tiene que hacer es intentar aprovechar la situación», comenta Solla, consciente de la importancia capital del envite: «Venimos de ganar en casa y para nosotros sería importante puntuar fuera para salir de la zona de descenso».

Por primera vez en mucho tiempo pueden respirar: «Después de estar varias semanas sufriendo y de vernos bastante alejados de la permanencia en estos momentos hemos recortado puntos, estamos a tiro faltan bastantes jornadas y todo el mundo está ilusionado».

En sus tiempos como celeste este redondelano coincidió con Yoel en la base. Desde la distancia se alegra de la apuesta del por la gente de la cantera: «Es ilusionante que un equipo de Vigo tenga tantos jugadores de la tierra y eso hacía mucho tiempo que no se daban. La campaña es complicada y son un grupo joven, pero pienso que es un equipo que se tiene que salvar».

Particularmente no tiene morriña. Tiene claro que en el Celta no hay sitio para todos los preparadores físicos que han ido surgiendo. «Es un tema circunstancial. No hay sitio para todos, hay muchos más preparadores físicos de nivel y muchos de jóvenes que está saliendo ahora. Hay mucha gente preparada en nuestra Comunidad». Por eso hay que emigrar.