Dos avales para el sueño porriñés

Juan Villar

VIGO

Estela Doiro (19 años, O Rosal) y Paula Fernández (20 años, Vigo) son dos de las principales armas que presenta el Porriño Femenino este fin de semana en su asalto al ascenso a la máxima división nacional femenina de balonmano. La primera fue elegida la jugadora más valiosa de la primera fase, en la que destacó como gran goleadora, y es una fija en la selección española júnior. Su compañera Paula también es una de las destacadas, sobre todo por su estatura y porque lleva el balonmano en los genes, no en vano es la hermana de Begoña Fernández, la flamante internacional absoluta, elegida mejor pívot del mundo. Son los dos principales exponentes de una plantilla muy joven que sueña con dar el salto a la División de Honor, donde el balonmano femenino gallego no tiene representación desde hace 14 años, y así jugar en la élite sin tener que emigrar. Estela apenas ha podido realizar un par de entrenamientos con el equipo porriñés esta semana ya que ha estado en Polonia con la selección, pero afirma estar en perfectas condiciones y «dispuesta a dar el máximo». Una de los secretos de su éxito es que vive el balonmano y lo disfruta. «Mis metas son seguir disfrutando e intentar llegar a donde se pueda». Señala que todavía no ha conseguido nada. «Tengo que mejorarlo todo. Aún no he hecho nada. Me queda muchísimo». Empezó jugando en las categorías inferiores del Atlético Guardés y en juveniles se fue al Porriño. Está estudiando Educación Física en Pontevedra y reconoce que este año con tantos compromisos «lo tengo un poco de lado, pero lo llevo bien». Estela tiene claro a quien le gustaría imitar. Su referente es Marta Mangué la gran lateral canaria de la selección absoluta. Su hándicap es «la estatura. Siempre tengo que enfrentarme a defensas más altas que yo». Lo que le da más mérito a lo que está haciendo y sirve para demostrar que no todo es la potencia física en el balonmano. Pero un ascenso no lo consigue una sola jugadora. Estela tendrá un gran grupo de compañeras dispuestas a hacer la proeza, entre ellas a Paula Fernández, la hermana de Begoña, que le da muchos consejos. «La verdad es que no tengo ocasión de ver mucho a mi hermana, pero hablamos mucho y me dice muchas cosas de como actuar en la pista y fuera de ella». Es una jugadora polifacética que puede actuar en cualquier posición, lateral, extremo o pivote. Asegura que acuden a la cita sin ninguna presión: «Lucharemos con todo lo que tenemos y a disfrutarlo, es una experiencia nueva para todas. A ver hasta donde podemos llegar».