El consorcio provincial para gestionar los parques comarcales de bomberos de la provincia de Pontevedra ha sido pactado por la Diputación de Pontevedra y la Xunta de Galicia después de años de discusiones y desencuentros. El presidente provincial, Rafael Louzán, anunció ayer que el modelo de gestión ha sido ya pactado entre ambas instituciones y atribuyó el anterior bloqueo del sistema a desavenencias con la Xunta del bipartito.
Aunque los flecos serán presentados en las próximas semanas, Rafael Louzán avanzó que el nuevo sistema permitirá un abaratamiento de los costes, al unificar bajo una gerencia provincial única la dirección de cada uno de los parques que ahora operan de forma autónoma. La intención de la Xunta de Galicia y de la Diputación de Pontevedra es que los ayuntamientos que se englobarán bajo el paraguas del consorcio provincial se sumen a su colaboración. Actualmente, Vigo y Pontevedra, operan de forma autónoma, pero Louzán no cerró la puerta a «estudar fórmulas» para optimizar la coordinación con el resto de los servicios de la provincia.
El sistema de parques comarcales de bomberos puede responder a cualquier incidencia en el tiempo de respuesta que está estipulado en los parámetros oficiales. Pero solo lo puede hacer para el 70% de la población. Se trata del porcentaje de personas que residen en un radio de respuesta de los parques comarcales fijado en veinte minutos. Sin embargo, Rafael Louzán destacó ayer que la creación del consorcio permitirá abordar las mejoras de los tiempos de respuesta también para ese 30% de la población que queda ahora al margen. «Hai algunhas zonas ás que agora é imposible chegar neses vinte minutos, pero se estudará a maneira aproveitando esta nova fórmula».
Mejoras para los bomberos
Con respecto a la conflictividad laboral que se vive en algunos parques comarcales, el presidente de la Diputación de Pontevedra remarcó que el ahorro en los costes de gestión redundará en mejoras integrales para los trabajadores, «como demandan os propios bombeiros», aseguró Rafael Louzán.