Movida canguesa hasta el alba

J. Santos

VIGO

Dos discotecas y dos locales de comida turca permanecían abiertos cerca de las nueve de la mañana del pasado domingo

30 mar 2010 . Actualizado a las 11:12 h.

Como cada fin de semana, la Policía Local canguesa remitió al gabinete de la alcaldía el breve informe sobre el horario de cierre de los establecimientos nocturnos durante la madrugada del domingo.

Los agentes hacen constar que poco antes de las nueve de la mañana, a las 8.40, concretamente, seguían abiertas dos de las discotecas (Thais y Dedos) y, lo que resulta un tanto sorprendente, los dos establecimientos de comida turca existentes en la zona de la movida nocturna, el Joy Döner Kebab, en la avenida de Marín; y el Akhi Döner, en la calle Gondomar, una perpendicular a aquella, adonde acuden a reponer fuerzas jóvenes y no tan jóvenes integrantes de la movida.

El informe deja asimismo constancia de los locales que estaban abiertos en una ronda anterior. A las 7.15 seguía la juerga en Carpe Diem, la discoteca del Eirado do Señal, empeñada en hacer honor a su nombre.

Estaban también abiertos a esa hora los dos kebabs citados, que no parecen tener una hora de cierre concreta, y las discotecas Clip y Sister Ray, además de las otras dos mencionadas.

Control de ruidos

El Concello lleva a cabo un control de ruidos en los establecimientos de diversión nocturna, Una decena de ellos tiene acoplados a sus sistemas de sonido un limitador precintado que impide a los dueños subir el volumen. Los vecinos de distintas zonas de Cangas continúan quejándose, sin embargo, del ruido excesivo en el interior y el exterior de varios establecimientos.

Cámaras contra el vandalismo

La concejala de Policía y Seguridade, la socialista Maise Vilas, mantiene la pretensión de instalar cámaras en al menos dos de las zonas más afectadas por el vandalismo ligado a la movida nocturna: la avenida de Marín y el parque infantil de la alameda, que forma parte de la ruta del botellón. El gobierno local está estudiando presupuestos.

Este proyecto provocó la reacción airada del grupo de Abalo, ACE, que afirma que la ley de protección de menores impide efectuar grabaciones sin consentimiento de los afectados.