«Venderé todas las palmas porque el año pasado vi muchas barrigas»

Xulio Vázquez

VIGO

25 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La palmera fue considerada en tiempos un árbol sagrado para muchos pueblos por su valor para la subsistencia (casi a la par que el trigo, según cuenta el geógrafo e historiador griego Estrabón). En Roma la palma fue símbolo de la victoria. En el cristianismo adoptó la forma de palma del martirio. Dolores «Loli» Pérez Loveira (59 años) se dedica a confeccionarlas en los días previos al Domingo de Ramos. Pone su puesto en la calle Príncipe. Cada año más gente luce sus palmas en las celebraciones religiosas de Vigo. Hizo ya tantas, que todos juntos formarían una muchedumbre tan grande como la que participó en la Entrada de Jesús en Jerusalén. -¿Cuántos años lleva confeccionando palmas? -Sobre 25 años. Tengo un hijo de 21 años, que casi nace aquí, porque coincidió cuando ya estaba a punto de dar a luz. -¿Se las habrá vendido a toda una familia? -Sí, los abuelos, que las compraban para sus hijos, las llevan ahora para los nietos. -¿Dónde las consigue? -Me las envían desde Elche. Tampoco necesito comprar demasiadas palmeras, porque superan los 4 metros de largo y, de una, hago varias palmas. -¿Son del mismo modelo? -No, unas las hago más grandes y otras más pequeñas. -¿Cuáles cuestan más? -Las que están hechas con más artesanía y son las pequeñitas, porque me dan mayor trabajo para trenzarlas. La más grande, si es elaborada, sobre 7 euros. Pero, si se trata de la punta de una palmera, la vendo por unos 10 euros. Suele medir algo más de un metro. Las pequeñitas oscilan entre los 3 y los 12 euros. -¿Necesita mucho tiempo par hacerlas? -Las grandes me llevan menos tiempo. Ya rompí alguna grapadora. -¿Siguen siendo los niños los principales clientes? -Sí, las compran sobre todo para los niños. Antes llevaban la palma los de diez años, pero ahora los de siete ya dicen que son mayores y no la quieren. Sin embargo, creo que esta Semana Santa venderé todas las palmas porque el año pasado vi muchas barrigas. Además, trajeron muchos gemelos. Me siento optimista, a pesar de la crisis. Excepto un año, debido a la lluvia, siempre las agoté. -¿Muchas horas en la calle? -Suelo estar cada año de martes a sábado, desde las 10.00 hasta las 20.30 horas. -¿Paga mucho por el puesto? -Siempre me pongo en la esquina del Banesto. Y le llega bien lo que me cobra el Concello.