El oficial Francisco Vila, experto en reconstrucción de accidentes, trabajó en las últimas semanas en la reconstrucción del choque mortal entre un bus de Vitrasa y una moto que ocurrió en la avenida de Castrelos el 14 de octubre del 2009 en el que fallecieron el piloto y su acompañante. Los agentes de Atestados realizaron primero las mediciones del escenario del suceso y entregaron los datos a Vila. Estos inspeccionan todo, desde si el airbag se accionó o si se bloqueó la rueda de frenado, hasta las luces o la anchura del neumático. Vila volvió al escenario a realizar más ensayos para calcular la velocidad máxima de una moto y la visibilidad en su carril y examinar la deformación de la chapa del autobús.
Este usó todas las evidencias recopiladas para elaborar su modelo teórico. Aplicó fórmulas matemáticas y teoría física del movimiento y de la conservación de la energía para reconstruir las trayectorias. El informe de cómo ocurrió el choque de Castrelos está ultimado pero las conclusiones son secretas y serán entregadas al juez.
El oficial, licenciado en Química, recuerda otros casos cuyas conclusiones dieron un giro inesperado. Pone como ejemplo un siniestro donde, a simple vista, parecía que un coche se había saltado un ceda y arrolló a otro. El estudio matemático reveló que el vehículo dañado circulaba tan rápido por la vía principal que el primero no lo vio.