Los datos del paro registrado, de la contratación y de la afiliación a la Seguridad Social de febrero muestran una evolución del mercado laboral con luces y sombras. Es malo el del desempleo, pero son ligeramente positivos los otros dos. Los afiliados a la Seguridad Social aumentan en 26.340 en España, una cifra sin duda pequeña pero que supone un importante avance sobre la caída de más de 257.000 del mes anterior. El número de contratos registrados fue de 1.028.828, una cantidad algo inferior a la de enero pero superior a la de febrero del año pasado. Incluso el número de contratos indefinidos, 101.211 (el 10% del total), es positivo en comparación con meses previos. La suma de estas dos variables, afiliación y contratación, anticipan un mayor dinamismo del mercado laboral. Pero este impulso es claramente insuficiente no ya para reducir el paro acumulado sino para evitar que siga creciendo. En febrero había 4.130.625 personas sin trabajo y, probablemente, la cifra seguirá aumentando hasta mayo o junio alcanzando un volumen socialmente inaceptable. Es necesario un crecimiento económico mucho mayor para conseguir que el empleo aumente y lograr con ello una reducción significativa del paro acumulado en el último año y medio. En Galicia, los datos también tienen sabor agridulce. Es cierto que el paro creció la mitad que la media española, pero también lo es que el número de desempleados se eleva ya a 234.171. Esta cifra, prácticamente igual al numero de habitantes de la ciudad de A Coruña, es sin duda muy elevada, son muchas las familias y las personas sufriendo una situación dramática que nos obliga a todos a un esfuerzo económico, político y social para combatir lo que sin duda es el principal problema de Galicia.