La meta del Celta está un paso más cerca. Queda una jornada menos, y los celestes son capaces de ver los puestos de descenso con un partido de margen, todo un alivio. De que esto sea posible fue clave la decisión que tomó Eusebio. El técnico dudó durante la semana sobre si alinear de salida a un gafado Joselu, o darle la alternativa a Cellerino. Una cuestión de determinación. Por lo visto en el campo, acertó de pleno.
El de Silleda había sido el último en marcar hace un mes y medio en Tarragona. El canterano terminó con una sequía histórica de su equipo que sigue evidenciando graves carencias en el remate. Lleva cuatro goles, y ya comparte el galardón de máximo realizador. También lleva cuatro postes. De terminar el año con esta progresión, habrá que discutir si el club vigués hizo un buen negocio con su venta por solo medio millón de euros más de lo que han recaudado por el traspaso de Jordi.