Identificación por código y un programa informático propio

La Voz

VIGO

La nueva área de consultas también cambia el sistema de organización. Se accede por la calle Gran Vía y junto a la puerta hay dos aparatos electrónicos que llaman kioscos. Es una máquina que lee el código de barras del papel de la cita médica o bien la tarjeta sanitaria. Con esa información, imprime un código que identifica al usuario y le dice dónde tiene la consulta y con quién. Es la única vez que se utiliza el papel.

A continuación, el paciente va a alguna de las salas de espera. El centro ambulatorio está dividido en siete áreas identificadas con un color propio. En cada sala de espera hay una pantalla a través de la cual se llama a los pacientes a que acudan a la consulta. Pero en ningún momento se identifica su nombre, sino que se le llama utilizando el código que le dieron en la entrada.

Llamada

Cuando el paciente ve reflejada esa identificación en la pantalla, acude a la consulta. Lo primero que hace el médico es comprobar la identidad del paciente. En ese momento, ya puede acceder a la historia clínica a través del ordenador. Tras la consulta, el paciente acudirá al mostrador a pedir nuevas citas si le hacen falta o pruebas -las que no se realizan en el ambulatorio, como tac o resonancia magnética-.

Povisa ha diseñado un sistema informático propio para controlar todo el proceso de citación y consultas y seguir la trazabilidad del proceso. El papel no se utiliza más que en el primer momento, en el que el paciente imprime su identificador.