El Celta busca una noche mágica que le permita culminar la gesta copera

X.R. Castro

VIGO

Los vigueses confían en mantener el nivel del Calderón en un estadio de Balaídos que registrá una excelente entrada

28 ene 2010 . Actualizado a las 16:32 h.

Balaídos se prepara para vivir una nueva versión del clásico David contra Goliat. Una lucha desigual entre jóvenes casi imberbes ávidos de fútbol frente a futbolistas millonarios con caché de estrellas. El principal peligro para el David de turno es que Goliat llega herido. Porque el Celta bailó al Atlético en el Calderón pero no fue capaz de matarlo. Le dejó con vida y esta noche saldrá al campo dispuesto de dejar clara su superioridad.

Pase lo que pase, alcanzar los cuartos del final de la Copa del Rey ya ha merecido la pena. La cita ha reactivado al celtismo, las gradas se teñirán de celeste y Balaídos ha recobrado la magia de las grandes noches de fútbol que solo formaban parte del pasado del histórico equipo.

Pero nadie se conforma. En Vigo todo el mundo está convencido de que la gesta es posible si el Celta es capaz de repetir el juego del Calderón. Eso sí, con un poco más de acierto. Aunque estar a ese nivel parece muy complicado.

El gran problema será conocer la respuesta del Atlético de Madrid, un equipo más próximo a la ruleta rusa que al pragmatismo que intenta transmitir su técnico. Los colchoneros pueden repetir el partido de Liga en Valladolid y borrar a las hordas celestes de la faz del césped. Arriba tienen dinamita sobrada para ello. Pero también puede padecer otra pájara como la de Huelva que haga más accesible el sueño celeste de acceder a semifinales por segunda vez en su historia como equipo de Segunda División. Su retaguardia lleva todo el curso ofreciendo dudas y por ahí se abre una puerta a la esperanza.

La vuelta de cuartos comienza con el Celta clasificado. El 1-1 le confiere una ínfima ventaja en el arranque del partido, pero aún con el marcador a favor los vigueses no saben especular. Nadie duda de que intentarán discutirle de nuevo la hegemonía del balón al acaudalado rival y que buscarán la portería de De Gea como objetivo principal.

El problema, ya se vio en la ida y se repite hasta la saciedad en la Liga, aparece en la resolución. Los celestes juegan y llegan con facilidad al marco rival, pero carecen de la pegada necesaria, justo lo que le sobra al Atlético, experto en ataques vertiginosos y en resoluciones de la nada. Para neutralizar semejante amenaza la presión defensiva de los vigueses funcionó a la perfección siete días atrás, pero mantener semejante compás se antoja una situación harto complicada.

Y como ha acontecido hasta el momento en todas las citas coperas ante rivales de superior categoría, será el Celta quien saque su muestrario de rotaciones. Al menos nueve con respecto al equipo que empató en El Alcoraz el pasado domingo. Bustos (sancionado en Liga) y Hugo Mallo pudieran ser las novedades con respecto al equipo que empató en Madrid.

En el Atlético, toda la constelación de estrellas con Agüero y Forlán a la cabeza y con Assunçao, después de cumplir el partido de sanción copero, como principal novedad en el once.

Los colchoneros, aunque lleguen con un resultado adverso, siguen siendo los grandes favoritos -Quique Sánchez Flores ya ha dejado claro que el único escenario posible es la clasificación- y para ellos será toda la presión. Al Celta solo le toca disfrutar. Si se queda en el camino, nadie le reprochará nada después de un torneo tan impecable. Si alcanza las semifinales, llegará a la antesala del escenario en donde los sueños se hacen realidad.