Un total de 21 años de cárcel para tres de los cuatro atracadores que robaron 265.749 euros en joyas y relojes de lujo en la joyería Suiza a punta de pistola y tras darle una paliza a la dueña el 16 de mayo de 2008. Rompieron las vitrinas expositoras con martillos y causaron destrozos en la tienda de la calle López Neira por valor de 37.185 euros. Huyeron en tres motocicletas de gran cilindrada aparcadas a escasos metros de la zona comercial de Príncipe. Tres de los seis asaltantes restantes siguen huidos. El juez de lo Penal número 3 de Vigo vio culpables a Eduardo Vicente R., Ariel Alberto M. y Óscar Alfredo O., de un delito de robo con violencia e intimidación y uso de arma. Les añade la agravante de empleo de disfraz (porque se taparon los rostros con pañuelos y gorras de béisbol). Por todo ello, les condena a cuatro años y seis meses de prisión. Además, les impone otros dos años y medio por las lesiones agravadas que le ocasionaron a la propietaria cuando le golpearon en la cabeza y en un dedo con la culata de un revólver, como objeto contundente y peligroso. Cada implicado cumplirá siete años de cárcel, tres menos que los que pedía la Fiscalía. El juicio no esclareció qué atracador golpeó a la dueña pero el juez los culpa a todos porque tenían un acuerdo previo, planificaron el atraco y la huida, se repartieron los papeles, y asumieron los actos de intimidación y violencia, sin oponerse a los mismos. El juez tuvo en cuenta los testimonios de los empleados que reconocieron a los implicados. El golpe se produjo a la hora de abrir. Un empleado abrió la puerta a un cliente bien vestido acompañado de tres individuos más. Actuaron seis hombres, alguno con pistola, que gritaron: «Esto es un atraco». Los asaltantes les hicieron tirarse al suelo y uno, con gorra y gafas, golpeó a la dueña en la cabeza con un revólver. Luego, el grupo fracturó las vitrinas y expositores y robaron los relojes de la marca Rólex y joyas. El acusado Óscar negó su participación pero un testigo lo reconoció como la persona que dirigía el asalto y que entró en primer lugar. Ariel y Eduardo también negaron su implicación y alegaron que solo recibieron el encargo de conducir un Mercedes por 2.000 euros que ocultaba en su maletero cerca de 50 relojes robados, aunque dijeron ignorar que había tal botín. Fueron arrestados horas después del golpe en un control rutinario de la Guardia Civil en la autovía A-52, a la altura de Puebla de Sanabria. El conductor Eduardo se dio a la fuga tras saltar la mediana pero fue capturado junto a Ariel. El copiloto logró huir y su identidad es desconocida. Los agentes hallaron dentro del coche una bolsa de deportes con decenas de relojes y debajo del asiento del copiloto un martillo con restos de polvo de cristal. En el maletero apareció otra bolsa con tres martillos, una gorra y unas gafas. Todos los efectos, incluidas cinco gorras, fueron reconocidos por los atracados.